Ana Botín, presidenta del Santander. EFE/Zipi
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El primer año del Pastor bajo la dirección de Banco Santander se cierra con una fuga de 903 millones en depósitos

en A Coruña, 24 de agosto de 2018 (05:00 CET)

Banco Santander no ha sido capaz de frenar la sostenida huida de depósitos en el Pastor, un proceso que comenzó antes de la venta, azuzado por los problemas de solvencia del Popular, y que continuó cuando el equipo de Ana Botín se puso a los mandos de la firma gallega. Banco Pastor atesoraba 8.383 millones de los depositantes a cierre de mayo de 2017, una semana antes de que la Junta Única de Resolución pusiera fin a las intentonas de Emilio Saracho para reflotar el Popular y entregara la entidad por un euro al Santander el 7 de junio.

El mecanismo europeo de resolución de bancos se utilizaba por primera vez arrastrando al Pastor, que fue adquirido por el Popular a finales de 2011, cuando Ángel Ron destinó 1.300 millones a hacerse con el banco gallego en plena reordenación del mapa bancario español.

La presumible estabilidad que aportaba el Santander a un grupo agobiado por los problemas de solvencia no tuvo su reflejo en los depósitos del Pastor. Un año después de la venta, a 31 de mayo de 2018, la marca gallega guardaba 7.480 millones de los depositantes, según los últimos datos hechos públicos por la Asociación Española de Banca (AEB). Es decir, el Santander vio como salían del Pastor 903 millones en depósitos en doce meses.

La desaparición de la marca Pastor apenas aceleró la fuga de depósitos

El Pastor había resistido mejor que el Popular la fuga durante la etapa de Ángel Ron. No fue hasta los meses previos a la resolución, cuando el banco ocupaba todas las portadas por sus problemas de solvencia, cuando la huida de clientes se aceleró. Entre marzo y julio, la histórica entidad gallega, que fuera propiedad de Pedro Barrié de la Maza, llegó a perder 635 millones en depósitos, según los datos de AEB.

Con la llegada del Santander, que colocó a Isabel Tocino en la presidencia del Pastor, hubo un leve repunte en la captación de depositantes que duró hasta septiembre de 2017. A partir de ahí, continuó la caída, hasta situarse en esos 903 millones en un año.

El equipo de Botín confirmó en marzo que las marcas Pastor y Popular desaparecerían, pese a que tanto los trabajadores y el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, pidieron a la presidenta del Santander que preservara la enseña gallega. Entre marzo y mayo el volumen de depósitos del Pastor descendió en 148 millones, prácticamente la misma pérdida que había sufrido en el primer trimestre del año.

 

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