El presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, dejará su cargo en otoño. EFE/ Viginia Mayo / Pool

El rearme del BCE sacrifica 4.400 millones de beneficio bancario

La batería de estímulos que prepara el BCE para septiembre presiona la expectativa de beneficio de la banca española, que ya cae un 10% para dos años

Mario Draghi no quiere decepcionar en las que serán sus últimas apariciones como presidente del Banco Central Europeo (BCE). Aunque tal vez porque se encuentra en periodo de interinidad no se ha dejado caer por Jackson Hole, las actas de la última reunión del organismo conocidas este jueves revelan que existe una preocupación dentro del BCE sobre el futuro de la economía de la zona euro, reforzando la idea de que la institución anunciará nuevas medidas expansivas en política monetaria a partir de septiembre, después de retrasar al menos hasta mediados de 2020 una posible subida de tipos de interés.

Esta expectativa que mantiene al euríbor en mínimos históricos -este viernes se situó en el -0,38%- y, con él, muy deprimidas las expectativas de negocio para el sector financiero, que ya han visto evaporarse más de 4.000 millones de beneficios en dos años.

La banca espera que esos posibles anuncios vengan acompañados de alguna medida "correctiva", que les ayude a llevar mejor lo que ya se anticipa una nueva travesía en el desierto. El BCE ya adelantó que se estaban estudiando ciertos mecanimos correctores que limitaran el impacto en el sector de su paquete de estímulos.

Una de ellas podría moderar los efectos de la penalización que aplica el BCE por dejar dinero en el organismo (algo que por otro lado es obligatorio dependiendo del volumen de depósitos de sus clientes). Actualmente, la facilidad de depósito se encuentra en el -0,4%, pero no se descarta que el BCE en la reunión del 12 de septiembre pueda aprobarse una rebaja hasta el -0,6%, además de reducir en 10 puntos básicos el precio del diner

Un nuevo endurecimiento de la facilidad de depósito aumentaría la presión sobre las banca para cobrar a los clientes por sus depósitos y tratar de amortigurar el impacto en beneficios  -la banca española por ahora ha descartado hacerlo sobre los particulares- . A la vez, podría prolongar la avalancha continuada de revisiones a peor de las expectativas de beneficio que padece el sector, especialmente afectadas por el brusco giro que ha dado el BCE en pocos meses sobre su escenario de tipos de interés. El caso de España, donde la cartera hipotecaria tiene mucho peso en el negocio del sector, los recortes han sido muy duros.

Desde diciembre, esas rebajas ya superan los 4.400 millones; repartidas en 1.600 millones de beneficio menos en 2019; y en 2.800 millones, para 2020. En total, la reducción ha sido de un 11% desde las uvas que despidieron 2018.

De las subidas de tipos al terreno desconocido

Estas abruptas correcciones de estimaciones -que han conllevado severos castigos en bolsa-, pueden continuar, o frenarse, dependiendo de la visión de futuro que aporte el BCE en septiembre. El cambio de las expectativas económicas en la zona euro ha sido muy drástico en los doce últimos meses, pasando de esperarse que se aprobaran subidas de tipos de interés, a descontarse nuevas bajadas.

Esta incertidumbre también ha conllevado una oleada de reducciones de las estimaciones a título individual para los bancos españoles. En términos absolutos, la mayor caída la acumula el Banco Santander, que ha visto esfumarse 1.980 millones de beneficios previstos entre este año y el próximo. Teniendo en cuenta el impacto relativo, el banco presidido por Ana Botín no es el más castigado, ya que la rebaja es de un 10% respecto a las estimaciones del consenso de analistas en diciembre.

La peor parte se la lleva Bankia. El banco presidido por José Ignacio Goirigolzarri confirmó durante la presentación de resultados del primer semestre lo que ya anticipaba el mercado: que el cambio en el escenario de tipos de interés le impediría ganar los 1.300 millones prometidos para 2020 en su plan estratégico.

De acuerdo con las estimaciones de Bloomberg, los analistas esperan que Bankia gane 644 millones en 2020, tras contraer un 29% sus estimaciones desde enero. Para el conjunto de dos años, la expectativa se reduce en más de 400 millones; un 23% respecto al previsto el 31 de diciembre.

Caixabank sería la segunda entidad del IBEX más penalizada. Hoy la banca de inversión calcula que ganará en dos años algo más de 4.000 millones, cuando a finales de diciembre casi pensaban que rozaría los 5.000 millones. Para el banco liderado por Gonzalo Gortázar, el consenso ha contraído en 900 millones su expectativa de beneficio en dos años; un 19%.

Banco Sabadell también se queda cerca de ese descenso; con una reducción de los beneficios previstos a dos años del 18%, que le llevará a ganar, según los analistas, 400 millones menos entre de 2019 y 2020 que lo que anticipaban hace nueve meses. Es decir, 753 y 770 millones, respectivamente.

BBVA y Bankinter son las dos entidades menos golpeadas por la contracción de las estimaciones de beneficio, pero también las están padeciendo. En el caso del banco presidido por Carlos Torres, la rebaja total de estimaciones de beneficio para dos años es del 5% (451 millones) y en el caso de Bankinter es del 8,6% (141 millones). 

Un artículo de Cristina Triana

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