Douglas Flint, presidente de HSBC

El HSBC se llevará su sede central fuera de Reino Unido

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DESCLOCALIZACIÓN BANCARIA

en Barcelona, 24 de abril de 2015 (14:21 CET)

El HSBC, el mayor banco de Europa y uno de los mayores del mundo, estudia cómo trasladar su sede fuera del Reino Unido, debido a reformas estructurales en su ordenamiento interno, dijo hoy su presidente, Douglas Flint.

La idea es buscar emplazamientos más favorables desde el punto de vista regulatorio, y uno de ellos podría ser Hong Kong. Por eso, las acciones del banco subieron el 4,23% y lanzaron el índice bursátil de la capital asiática.

El proceso es complicado

Con motivo de la reunión del consejo, el presidente del banco señaló que busca responder a diversas reformas, como la necesidad de separar el brazo de inversión de la división minorista.

"Como parte de una amplia revisión estratégica, el consejo ha pedido ahora a la dirección que inicie el trabajo de mirar el mejor lugar para que el HSBC tenga su sede", agregó.

El presidente admitió, no obstante, que este plan es "complejo" y que es "prematuro" saber cuánto tiempo llevará esta evaluación, pero puntualizó que "este trabajo está en marcha".

Ya estuvo en Hong Kong

El HSBC, que originalmente tenía sede en la antigua colonia británica de Hong Kong, tiene su base en el Reino Unido desde 1992.

El grupo, centro de un gran escándalo por el caso de las cuentas secretas de ricos y famosos, emplea en todo el mundo a unas 266.000 personas, entre ellas 48.000 en el Reino Unido.

El HSBC informó recientemente de que llevaría la sede de su división minorista de Londres a la ciudad de Birmingham, en el centro de Inglaterra, en el año 2019.

Sacudido por los escándalos

El reciente escándalo del banco estuvo centrado en las actividades de su brazo privado suizo, que ayudó a miles de titulares de cuentas a ocultar millones de activos para evitar pagar impuestos por ellos en sus países de origen.

El escándalo llevó a que tanto Flint como el consejero delegado de la entidad, Stuart Gulliver, fueran interpelados por los diputados británicos y se vieran obligados a pedir disculpas por las actividades de la sucursal suiza, que calificaron de "inaceptables".

Reputación dañada

"El pasado reciente ha sido muy difícil para el HSBC", admitió Flint en la reunión del consejo, según informan hoy los medios. "El HSBC --añadió-- ha pagado un precio alto. Nuestra reputación ha quedado dañada".

El presidente también admitió que el banco afronta una variedad de "desafíos e incertidumbres", incluidas las tensiones geopolíticas y la "incertidumbre en la eurozona" por la deuda griega.

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