El fondo de capital riesgo del BBVA toca suelo tras perder un 18%

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BOLSAS

07 de junio de 2011 (20:05 CET)

El negocio del private equity volvió a dar señales de vida en 2010, pero no lo suficiente a la vista de los números rojos que sigue presentando BBVA Capital Privado. El fondo, que invierte en 11 productos de grupos de capital riesgo españoles e internacionales, empezó a cotizar en junio de 2007 a un precio de 10 euros. Su último cambio en bolsa es de 3,23 euros, el nivel más bajo de su historia.

Para el grupo que preside Francisco González (FG) la primera experiencia en el mundo de los fondos cotizados de capital riesgo está resultando un trance amargo. El producto nació con un objetivo de rentabilidad del 8% anual. A 31 de diciembre de 2010, la valoración de los casi 80 millones de euros invertidos hasta ese momento se ha reducido a 66 millones. Ese desplome ha obligado al grupo a realizar provisiones por valor de 13,4 millones de euros.

Problemas en las empresas

No obstante, esta última cifra es inferior a los 18,6 millones que el grupo había tenido que dotar cuando terminó 2009. Ese año, la crisis azotó como nunca al negocio de BBVA Capital Privado, que sufrió sus consecuencias por partida doble. Por un lado, provocó problemas en las empresas participadas por los fondos, muchas de las cuales llegaron incluso a situaciones de insolvencia. Por otro, el cerrojazo crediticio impidió a la inmensa mayoría de los fondos realizar nuevas adquisiciones, perdiendo la oportunidad de comprar a precios razonables.

Las cifras de BBVA Capital Privado son pecata minuta en el contexto del grupo matriz. Aunque el BBVA ganó el 7,3% menos en el primer trimestre de este año (1.150 millones de beneficio neto) ha mejorado el ritmo de generación de resultados de los dos trimestres anteriores. El banco presidido por FG también ha visto como su ratio de morosidad ha disminuido del 4,3% de 2010 hasta el 4,1% actual tras un extraordinario esfuerzo para sanear el balance.

Una china en el zapato


Pero más allá de las cifras, el rendimiento del fondo de private equity es una china en el zapato del área de gestión de activos del grupo, que ya en 2008 se vio obligado a costear con 1.600 millones de euros procedentes de sus propias arcas la salida masiva de inversores de su fondo inmobiliario, muchos de los cuales se cuentan entre sus mejores clientes.

Aunque el escenario cambia a mejor poco a poco, los rendimientos de BBVA Capital Privado siguen muy lejos de las expectativas que el banco creó a los 433 partícipes que entraron en 2007 con compromisos de inversión de más de 130 millones de euros. Es decir, justo antes de que en el segundo semestre de ese año la gran crisis se instalara oficialmente en todas las economías y mercados mundiales.

Muchos de los partícipes (no confundir con los accionistas, que pudieron comprar a partir de 10 euros en bolsa) que aportaron capital al fondo para realizar las inversiones son medianos, ya que el importe mínimo para entrar en el fondo era de 50.000 euros. De hechos, sólo ocho inversores, fondos de pensiones y compañías de seguros fundamentalmente, suscribieron más de dos millones de euros cada uno.

Más ritmo inversor

Ahora, BBVA quiere aprovechar la sensible mejora de las expectativas en el negocio del capital riesgo para redoblar su política inversora. El grupo quiere mantener el ritmo de las inversiones a lo largo de 2011 para que su fondo cotizado llegue a los 100 millones desembolsados cuando acabe el año desde los 79 millones actuales. El año pasado invirtió 26 millones.

En estos momentos, los fondos por los que apuesta BBVA Capital Privado tienen en sus carteras más de 60 empresas compradas a un precio medio de 7,99 veces el ebitda (beneficio operativo) y con un múltiplo medio de endeudamiento de 3,20 veces ebitda. Aunque estas cifras mejoraron el año pasado, el escenario sigue siendo feo. Ocho de los 11 fondos de la cartera sufrían pérdidas al cierre de 2010. Sólo uno más lucía números rojos cuando terminó el 2009.
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