El 'efecto Trump' impacta en 800 empresas gallegas

stop

El volumen de exportaciones de Galicia a Estados Unidos ascendió a más de 613 millones en 2015, séptimo mercado de la comunidad; economistas consideran que Trump no podrá aplicar las políticas proteccionistas que prometió

Venancio Salcines y Jorge González Gurriarán

en A Coruña, 09 de noviembre de 2016 (20:56 CET)

Donald Trump fue una sorpresa electoral y es una incógnita como presidente. El discurso conciliador que mostró tras su victoria frente a Hillary Clinton contrastó con los exabruptos de la campaña, en la que prometió políticas de proteccionismo económico.

Es este aspecto, junto a la volatilidad y la depreciación del dólar que pueda provocar su llegada a la Casa Blanca, el que más puede afectar a las empresas gallegas que hacen negocio en Estados Unidos. Los datos de 2015 muestran que al récord de exportaciones de Galicia, 18.831 millones, contribuyó el mercado norteamericano, con un 3,3% del total, 613,6 millones.

El número de sociedades domiciliadas en Galicia que exportan a EEUU ascendió en 2014 a casi 800, siendo las compañías con mayor proyección las del sector agroalimentario. Es el caso de las conservas -- con Calvo y Jealsa, por ejemplo--; los derivados cárnicos o el vino --Martín Codax es una firma consolidada en el mercado norteamericano--.

Difícil y, en ningún caso, inmediato

Distintos economistas han coincidido en señalar que el impacto para estas empresas exportadoras no será, a priori, relevante, pues sostienen que Trump apenas tendrá capacidad para renegociar los acuerdos comerciales existentes, lo que contrasta con el peso que puede tener, por ejemplo, en el TTIP (Tratado Transatlántico de Comercio e Inversiones)--.

Si pones impedimentos a la entrada de productos, lo lógico es que también los haya luego a la salida, y Estados Unidos tiene una economía muy abierta, así que no lo veo", destaca Venancio Salcines, profesor de la Universidade da Coruña, presidente no ejecutivo del consejo de administración de la Escuela de Finanzas y miembro de Grupo Colmeiro.

Salcines no ve en el discurso de Trump una amenaza real, sino "cantos de sirena" dirigidos a su electorado. Por ello pone en cuestión la posibilidad de establecer trabas a la importación, de modo que el mercado estadounidense se convierta en un espacio "más cerrado y hermético". En todo caso, eso se produciría a medio plazo, pero no de inmediato.

Trump como prisionero

De igual forma, Jorge González Gurriarán, que fue profesor de la Universidade de Vigo y ahora colabora con el Foro Económico de Galicia, prevé que no habrá "grandes cambios" para los exportadores gallegos, puesto que Trump será "prisionero" del Congreso y el Senado, que, si bien están controlados por el Partido Republicano, evitará que se ejecuten "ideas personales" que contravienen su ideario.

De hecho, este catedrático de Organización de Empresas augura una política monetaria que favorecerá las ventas de Galicia en EE.UU., puesto que, en su opinión, el precio del dólar respecto al euro seguirá subiendo paulatinamente, por unos tipos de interés más elevados. Con todo, avisa de que, en este contexto, "pierdes" a efectos de compra de petróleo, que se paga en la moneda estadounidense.

"Lo que es bueno para exportar, es malo para importar. Pero si Galicia está en una etapa expansiva y de internacionalización, que el dólar suba, es bueno", expone.

El candidato frente al presidente

Salcines señala que Donald Trump está en contra de las inyecciones de liquidez masivas, al estilo de las aprobadas por el Banco Central Europeo, acompañadas de bajadas de los tipos de interés. "Su política monetaria será más restrictiva, pero igual que con los acuerdos de comercio, en una economía muy globalizada, querer no es poder", subraya.

El profesor de la Universidade da Coruña considera, en este contexto, que "toca esperar", para "conocer al segundo Trump" y después de una dura campaña que ya generó un periodo de incertidumbre para la economía. Su primer discurso tras la victoria, a su juicio, ya supuso un cambio, al pronunciarlo en un tono "conciliador" y en busca de puntos de encuentro, frente al habitual carácter "beligerante" y "agresivo" del magnate, que identifica con una estrategia electoral.
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad