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La jueza se ensaña con el exdirectivo de Novagalicia y concluye que ayudó a modificar su contrato para asegurarse la indemnización de 5,5 millones

Javier García de Paredes / EFE

en A Coruña, 25 de marzo de 2017 (06:00 CET)

El consejo de Novagalicia y la comisión de retribuciones dieron luz verde al contrato de Javier García de Paredes sin conocer su contenido. Era imposible que lo conocieran, pues el blindaje que propició la indemnización de 5,5 millones a su salida de la entidad fue modificado en varias ocasiones los meses siguientes y con la colaboración del entonces director general adjunto de la entidad.

Esa es la conclusión que extrae la jueza Ana Rodríguez Piorno, del Juzgado de lo Social número 3 de A Coruña, tras comprobar las actas del consejo y los correos electrónicos que recorren todo el proceso que permitió a los exdirectivos, cuatro de ellos actualmente en prisión, llevarse 18,9 millones a su salida de Novagalicia, un banco que acabó quebrado, rescatado y vendido al mejor postor.

El contrato se modifica tras pasar por el consejo

En su argumentación, la jueza concluye que el contrato que pasó por el consejo de administración de Novagalicia y por la comisión de retribuciones en diciembre de 2010 “no estaba redactado en su versión definitiva ni firmado”. Fue modificado hasta, al menos, febrero de 2011, cambiándose dos hojas del documento sin informar a nadie, sostiene el fallo, que atribuye a García de Paredes “una actuación dolosa sin parangón”.

Estas modificaciones tenían como objetivo fundamental, según la interpretación judicial, asegurar la millonaria prejubilación una vez que el directivo desistiera de su contrato. Para ello, se eliminaron parte de los requisitos exigidos, como tener una antiguedad de 25 años en la entidad. Con esta condición vigente, “jamás hubiera permitido a Javier García de Paredes acceder a la prejubilación”, dice la sentencia.

Los correos incriminatorios

La jueza deduce este proceder de los distintos correos electrónicos enviados por el abogado externo, Ricardo Pradas, actualmente en prisión.

“Respecto del contrato de alta dirección, te acompaño las dos hojas afectadas por el cambio relativas a las consecuencias de la extinción. Estas dos hojas serían las que habría que sustituir para su firma por parte de quienes celebraron el contrato”, dice uno de los correos fechado en febrero de 2011, más de un mes después de que el contrato pasara por el consejo de administración de Novagalicia.

En enero de 2011, Pradas enviaba un correo electrónico en el que informaba de que, “después de haber hablado con el interesado”, remitía “la última versión” del contrato con “las modificaciones introducidas”. Del texto deduce la jueza que García de Paredes estaba al tanto de las modificaciones y había colaborado en la elaboración de su blindaje, de manera “clandestina” y de “espaldas al consejo y a la comisión de retribuciones”, según la sentencia.

El ignorante consejo de administración

La magistrada concluye que “el consejo de administración de la entidad prestó su consentimiento a la suscripción del contrato sin tener un pleno y cabal conocimiento de su contenido, y aun de sus consecuencias, toda vez que los gestores, incumpliendo las obligaciones normativas impuestas, no les proporcionaron una información clara, comprensiva y completa sobre su naturaleza y sobre sus características”.

Ese error fue inducido “por el propio demandado, que colaboró activamente en la elaboración de todas y de cada una de sus cláusulas”. En consecuencia, decide anular el contrato y obligar al directivo a devolver los 5,58 millones que cobró a su salida de la entidad. También pierde el derecho a cobrar 4,2 millones de su plan de pensiones. 

La contundente resolución judicial sorprende, no solo porque García de Paredes fuera absuelto en la Audiencia Nacional, sino también porque mostró su disposición a devolver el dinero en varias ocasiones, considerando el FROB que no era de recibo hasta que se celebrara el juicio.

García de Paredes recurrirá al Superior

La defensa del exdirectivo ya comunicó que está en desacuerdo con el fallo y que interpondrá recurso ante el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia.

Considera que la jueza interpretó incorrectamente las declaraciones de Mauro Varela, expresidente de Caixa Galicia, y de Fernández Moreda, exvicepresidente. Sostiene que la modificacion del contrato de García de Paredes era conocida por el consejo. La defensa del directivo argumentaba que salió de Novagalicia por un enfrentamiento con González Bueno, motivo que descarta la sentencia. 

La jueza asegura en el fallo que el consejo de administración no tiene conocimiento de las millonarias prejubilaciones hasta octubre de 2011, ya con el FROB como accionista mayoritario.

“Y el contenido del acta de la sesión del Consejo de Administración de 27 de octubre de 2011 destapa tal tesitura. Y lo hace sin dobleces. Pues evidencia la intolerable ignorancia de los miembros del órgano de gobierno sobre el contenido del contrato, cuya ejecución desembocó en la indemnización millonaria”, zanja la magistrada. 

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