El BBVA tiembla ante la retroactividad total de las cláusulas suelo

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La entidad digiere 26 millones de pérdidas por CatalunyaCaixa, aunque contempla para la filial 200 millones de beneficios en 2017

Carlos Torres Vila, consejero delegado del BBVA.

Madrid, 29 de abril de 2016 (01:00 CET)

El BBVA no quiere ni oír hablar de la retroactividad total de las cláusula suelo y se aferra como un clavo ardiendo a la sentencia del Tribunal Supremo, que limitó la devolución de lo cobrado de más a mayo de 2013. 

"Damos la cuestión por zanjada. Es un tema decidido por una sentencia que nos perjudicó, pero que acatamos y no creemos que vaya a haber ningún cambio", señalaba el consejero delegado de la entidad, Carlos Torres Vila durante la presentación de los resultados al cierre del primer trimestre de 2016.

No obstante, la fecha del próximo 12 de julio ya está marcada en rojo por los responsables del banco que preside Francisco González. Será entonces cuando el abogado general del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) determine desde cuándo se consideran abusivas las polémicas cláusulas. Si, desde 2013, como determinó el Supremo, o desde 2009, cuando comenzaron a aplicarse.

Torres Vila, tras insistir en que no tiene sentido volver a juzgar algo ya juzgado, reconocía con resignación el acatamiento del banco a lo que dictamine el TJUE que, de seguir la recomendación de la Comisión Europea, iría en la línea de no limitar en el tiempo los efectos de la nulidad de las cláusulas.

Brutal caída

La resolución final de este asunto vendría a poner todavía más presión a unos resultados, los de BBVA, que se siguen viendo muy lastrados en España, cuyos márgenes –todos negativos– se ven afectados por los tipos bajos y, en este trimestre, por una brutal caída de 77% de los resultados por operaciones financieras (ROF), por menos ventas de la cartera y la afección negativa de la unidad de Global Markets.

Márgenes que se caen de entrada con una ligera disminución del 1,2% de los intereses, motivado por un descenso del rendimiento de la inversión, que no se compensa con el menor coste de la financiación. "Ha sido un comienzo de ejercicio muy lento en el que el volumen de créditos cayó por encima de lo previsto, sobre todo con una desaceleración brutal en las grandes empresas", reconocía Torres Vila.

España: 227 millones menos

A partir de ahí, esos menores ingresos financieros y los mayores gastos –sobre todo derivados de la integración de CatalunyaCaixa, que crecieron un 18%- dejaron muy tocada la parte alta de la cuenta de resultados, con 227 millones menos de margen bruto y de 365 en el neto.

De acuerdo con lo previsto en el plan de integración, la gestión de la entidad catalana se saldó entre enero y marzo con unas pérdidas de 26 millones. Todavía los costes son notables, de 60 millones en el trimestre, y lo seguirán siendo a lo largo del presente ejercicio. Si se cumplen las previsiones, en 2017 la filial catalana debería registrar beneficios, en torno a los 200 millones de euros.

La posibilidad de que en los nuevos contratos hipotecarios pueda recogerse una cláusula cero ante los tipos negativos fue descartada por los responsables del BBVA. Tanto su consejero delegado como su director financiero, Jaime Sáenz de Tejada, reiteraron que no se está introduciendo dicha cláusula y que los intereses siempre los pagará el deudor al acreedor.

A diferencia de lo que hace unos días anunciaba el Sabadell, respecto al exitoso canje que se está produciendo de hipotecas variables a fijas, tanto nuevas como antiguas –con o sin cláusulas suelo–, el BBVA sigue manteniendo un porcentaje mínimo de hipotecas a tipo fijo, de apenas el 3%.

Una situación que, sobre todo en Cataluña, está cambiando, con un porcentaje de hipotecas nuevas a tipo fijo cuantificado en el 25%.

México aporta el 69% del beneficio

Con todos los números puestos sobre la mesa, y a la vista de las aportaciones de los márgenes y de los resultados obtenidos, el BBVA se ha convertido en una entidad más mexicana que española, e, incluso, si la situación no se endereza en los próximos trimestres, también la filial turca –una vez completada la total integración de Garanti– podría superar los resultados de la entidad en España.

De los 709 millones de beneficios del BBVA en el primer trimestre, los 489 aportados por México, tras crecer un 10%, representan el 69% del total, mientras que las ganancias de 234 millones registradas en España, tras caer un 2%, suponen tan solo el 33% de los beneficios del grupo.
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