Cómo abrir una cuenta corriente sin pagar comisiones

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Los bancos ofrecen un trato de fidelidad: cuanto más productos se contraten, se pagan menos comisiones. O ninguna. Pero esto puede cambiar en el futuro, y hay que estar preparados para saber cuándo conviene contratar una cuenta y evitar los gastos extras

Economia Digital / Help My Cash

Hay que analizar las condiciones de las cuentas corrientes para no pagar costos excesivos por los servicios.
Hay que analizar las condiciones de las cuentas corrientes para no pagar costos excesivos por los servicios.

Barcelona, 23 de abril de 2016 (10:30 CET)

Las comisiones suelen ser una de las principales preocupaciones de los usuarios a la hora de relacionarse con su banco, de ahí que las cuentas sin comisiones suelen ser un buen reclamo de la banca para captar nuevos clientes.

Hasta ahora, la banca tradicional ha seguido una política de exención de comisiones progresiva: cuanto mayor sea la vinculación del cliente, menos comisiones tendrá que pagar. Una política habitual que beneficia, sobre todo, a los clientes con la nómina y los recibos domiciliados, que normalmente no tienen que pagar comisiones por su cuenta corriente.

Sin embargo, durante los últimos días han saltado todas las alarmas. José María Roldán, presidente de la Asociación Española de Banca (AEB), advertía la pasada semana que "en la próxima década el cobro de los servicios prestados será la norma, por mucho que, de momento, las estrategias comerciales de atracción de clientes basadas en la gratuidad de las comisiones sigan formando parte de las herramientas de diferenciación de algunas entidades".

Esta noticia que afecta, directamente, al cliente bancario de a pie que tendrá que acostumbrarse a pagar de manera explícita por aquellos servicios que antes pagaba de manera menos transparente.

¿Significa eso que ahora habrá que pagar comisiones por la cuenta sí o sí? Aunque las palabras del presidente de la AEB se referían a la situación de la banca en la próxima década, lo cierto es que actualmente son muchos los clientes que ya pagan comisiones por el mantenimiento y por la operativa básica de sus cuentas, incluso cumpliendo ciertas condiciones de vinculación.

Un cliente con una operativa moderada podría llegar a pagar a su banco en concepto de comisiones varios centenares de euros al año, una cifra que podría reducirse a cero cambiando de entidad. Pero antes de cortar con el banco de toda la vida y buscar uno que no cobre comisiones, es importante tener en cuenta una serie de aspectos básicos para no acabar pagando de más.

No todo es gratis

A pesar de las advertencias de Roldán, afortunadamente la oferta de cuentas sin comisiones es amplia. Sin embargo, no todos los bancos exigen lo mismo a sus clientes para eximirles de los temidos gastos extra. Mientras que la banca online suele comercializar cuentas sin comisiones y sin nómina, sin costes asociados por la operativa básica y sin requisitos de vinculación, la banca de toda la vida suele mimar a sus clientes con nómina y cobrar a aquellos que no quieren – o no pueden- 'casarse' con el banco.

Antes de abrir una cuenta nueva es importante analizar los requisitos de vinculación y comparar el producto y las ventajas que ofrece con aquellas cuentas que no exigen nada. Si bien es cierto que la mayoría de los clientes tienen haberes que domiciliar, mejor hacerlo por voluntad propia que por obligación, sobre todo si, al final, las ventajas que se conseguirán serán muy similares.

Por ejemplo, la banca online suele ofrecer ventajas exclusivas tanto a los clientes que tienen nómina como a los que no, como descuentos en comercios, productos con rentabilidades atractivas, un parque amplio de cajeros en los que extraer efectivo gratis o, incluso, regalos.

Los costes invisibles de las tarjetas

Cuidado con las tarjetas, sobre todo con las de crédito. Son muchas las entidades que publicitan sus tarjetas sin cuotas de emisión, es decir, gratis en el momento en el que se solicitan. La sorpresa llega al cabo de un año, cuando la entidad carga una comisión por el mantenimiento anual que puede ser de 20 euros o más.

Para evitar este tipo de sorpresas, es importante asegurarse de que la tarjeta está exenta de cuotas de emisión y de mantenimiento año tras año, y que para no tener que pagar no hace falta cumplir ningún requisito mínimo, como realizar un gasto anual con superior a una cierta cantidad.

Los cajeros de acceso gratis

Antes de sumarse a las filas de un banco nuevo, hay que analizar cuál es el parque de cajeros del que permite sacar dinero gratis. Si hay pocos terminales a nuestro alrededor, quizá valga la pena acudir a un banco que ofrezca dispensadores de efectivo más accesibles o que, directamente, permita sacar dinero de cajeros ajenos a la entidad.

Es el caso de ING Direct, que permite retirar dinero gratis de más de 44.000 cajeros españoles, como los de Bankia, Bankinter o Popular, o de EVO Banco y Mediolanum que permiten a sus clientes acceder a todos los terminales de España y del mundo a coste cero; eso sí, cumpliendo ciertas condiciones previas.

 

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