Castellano asegura a su plantilla que el futuro de NGB "está más claro"

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La entidad insta a sus trabajadores, con una comunicación interna, a que renueven la confianza de los clientes. No hablan de los despidos que pueden entrañar el rescate, que los sindicatos cifran en más de 2.000 empleos

Oficina de NGB

11 de junio de 2012 (21:46 CET)

La noticia del “rescate” bancario de España cayó como un jarro de agua fría sobre los trabajadores de Novagalicia Banco. La mayoría de ellos opina que nada se da gratis y que las ayudas públicas provocarán nuevos recortes en la red de oficinas. Sin embargo, desde la dirección de la entidad apuestan por enviar un mensaje de confianza a sus empleados. Sostienen que la hipotética inyección de fondos despejará el futuro del banco. El futuro de los empleados ya no está tan claro.

El lunes, los trabajadores iniciaron su jornada con una comunicación en los blogs de José María Castellano y César González-Bueno (presidente y consejero-delegado) a los que se tiene acceso a nivel interno en la que aseguraban que “el futuro está ahora más claro” para Novagalicia.

En esta comunicación, la dirección de la entidad explicaba como acababa de remitir al Banco de España su nuevo plan de recapitalización. Un plan en el que “se prevé la procedencia de fondos europeos tal y como acordó el Eurogrupo en su reunión del sábado”.

3.500 millones para sanear, y algo más

En este escrito de carácter interno al que ha tenido acceso Economía Digital, se habla de la necesidad de capital mediante una inyección de fondos. Aseguran que necesitan de cerca de 3.500 millones de euros para cumplir con los saneamientos exigidos, aunque esperan que las aportaciones sean mayores para poder limpiar otro tipo de activos.

“En términos brutos, para cubrir con el saneamiento de los nuevos decretos de este año, NCG precisa provisionar 2.662 millones de euros y aumentar su capital en 882 millones. En total 3.504 millones de impacto en el balance. Para resolverlo el banco necesita de un Esquema de Protección de Activos o de una inyección de capital (…). Pero sin duda, las aportaciones serán mejores y permitirán el saneamiento necesario, también en otro tipo de activos”, recoge el escrito.

La semana pasada, días antes del anuncio de rescate, el Banco de España cifró el agujero de Novagalicia Banco en más de 4.000 millones de euros.

Ser un banco "modélico"

A pesar de todas las turbulencias de las últimas semanas, NGB asegura a sus trabajadores que las aguas regresarán a su cauce. Eso sí, es necesario recuperar la confianza de los usuarios --muy tocada por episodios como el de las preferentes o las indemnizaciones millonarias a directivos--.

“Ahora que nos vamos a capitalizar adecuadamente, podremos avanzar en la creación de un banco modélico (…) La clave ahora es apoyar a nuestros clientes para que nos acompañen, con confianza, en todo este proceso. Ahora tenéis argumentos renovados”, finaliza la misiva.

Según fuentes consultadas, los empleados de Novagalicia Banco no han acogido con gran entusiasmo la misiva, precisamente porque no hace ninguna referencia a los posibles recortes que vendrán aparejados al rescate de la banca. “Ahora mismo hay un clima de bastante nerviosismo”, aseguran.

Recortes en la plantilla

Y es que, si bien, desde la entidad no se ha comunicado nada acerca de hipotéticos recortes, los sindicatos sí que han hablado del tema. El escenario no pinta ni mucho menos tranquilo.

Aunque hasta no conocer el plan de recapitalización rechazan hablar de datos oficiales, las centrales ven casi inevitable la salida de unos 2.000 empleados.

Más de 2.000 empleados fuera

“Casi me atrevo a decir que no menos de 2.000 van a estar saliendo por la puerta”, aseguró José Ramón d Pliego-Valdés, por UGT. “La plantilla está integrada por 5.948 trabajadores y, después de todo esto, si la entidad consigue sobrevivir, no creo que supere los 4.000”, añadió.

Comisiones Obreras y CIG también dan por sentado que habrá un nuevo ajuste de personal. “El rescate va a contemplar unas exigencias que se van a traducir en, seguramente, más ajustes de oficinas y de personal”, declara Luis Mariño, de CCOO.

“La UE cada vez que da un rescate, lo cierto es que hay que pagarlo y caro, como lo están viendo los griegos y los portugueses y como lo vamos a vivir en el estado español”, indica Clodomiro Montero, de la CIG.
 
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