Benidorm y el turismo extranjero salvan una campaña estival 'a la baja'

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La Comunitat pierde 5.000 visitantes pero amortigua la caída con una ocupación del 94,2% en el municipio alicantino y el repunte de viajeros foráneos

Turistas en la costa valenciana

27 de septiembre de 2011 (09:46 CET)

Los clásicos nunca mueren. Entre rascacielos imposibles junto al mar, reclamos populares como Belén Esteban o Manolo Escobar y la eterna bandera del “Mediterráneo, sol y playa”, Benidorm y el repunte del turismo extranjero han salvado una campaña estival a la baja en la Comunitat Valenciana.

El antiguo pueblo de pescadores de la Marina Baixa saca pecho con una ocupación que, en plena temporada alta, ha llegado al 94,2%, liderando el apartado de pernoctaciones de turistas españoles durante el mes de agosto y situándose como el octavo punto turístico con mayor ocupación del estado. Aun así, la Comunitat ha perdido cerca de 5.000 visitantes, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), con debacles en enclaves triunfantes en otros años, como Oropesa del Mar.

Benidorm se consolida así, guste o no, como el principal activo turístico valenciano. Pese al descenso de visitantes a nivel autonómico, el municipio alicantino ha sido de los pocos en aumentar su número de turistas, con un total de 219.074 personas en el mes de agosto; en 2010, en el mismo periodo, los visitantes fueron poco más de 217.000.

La clave ha sido, sobre todo, el éxito de Benidorm entre los turistas procedentes del extranjero (Gran Bretaña, Italia y, en menor medida, Francia, Holanda y Rusia), cuyo número ha aumentado en 5.500 personas respecto al pasado año. Esta subida ha permitido disimular la caída del turismo estatal, que pasa de más de 144.000 visitantes a unos 140.000.

Oropesa, fuera del 'top ten'

Benidorm lideró en agosto el ranking de pernoctaciones de turistas de origen español y se consolidó como uno de los puntos más visitados por los extranjeros. Del mismo modo, su 94,2% de ocupación –tan sólo superado por puntos turísticos con mucha menor oferta hotelera, como Muro, Son Servera o Salou- le ha permitido mantenerse en el top ten turístico estatal, pese a la temporada a la baja en la Comunitat Valenciana.

Este éxito de Benidorm, sin embargo, no ha acompañado a otros enclaves turísticos valencianos. Un ejemplo es Oropesa del Mar –en otro tiempo, en boca de todos por ser destino vacacional de políticos como José María Aznar-, que ha pasado de ser el quinto punto turístico con más ocupación en 2010 a desaparecer de la lista selecta.

El modelo turístico de “sol y playa”, auspiciado, potenciado y mimado por la Generalitat Valenciana, parece funcionar tan sólo en la costa alicantina y, en concreto, Benidorm, ya que otros enclaves como Gandia o las macrourbanizaciones de Castellón, con la cuestionada Marina d’Or a la cabeza, no sólo no aumentan sus visitantes sino que, en muchos casos, decrecen.

Un modelo difícil de extender

Esta dificultad para extender el modelo turístico de playa y chiringuito fuera de las zonas clásicas y el estancamiento –o, directamente, retroceso- del mercado turístico interior han hecho mella en los datos globales de la Comunitat Valenciana. Así, respecto al pasado verano, se han perdido casi 5.000 viajeros, dejando el número de visitantes en poco más de 857.000.

La caída ha sido todavía más fuerte en el apartado de los turistas procedentes de España, si bien se ha amortiguado con un leve descenso de los visitantes foráneos, que pasan de 246.815 a rondar las 250.000 personas, es decir, un aumento de casi el 3%.

Pese a perder visitantes, la Comunitat Valenciana ha logrado mantener e, incluso, aumentar la cifra de pernoctaciones. El INE señala que, durante el mes de agosto, se efectuaron más de 3,45 millones de pernoctaciones en los hoteles valencianos, lo que supone un aumento del 3,32%. Las pernoctaciones subieron, incluso, entre los visitantes estatales (2,26%), lo que consolida a la Comunitat Valenciana como tercer destino de este mercado, por detrás de Andalucía y Catalunya.

Vuelven los británicos y se apuntan los rusos

La salvación de la campaña turística ha venido del mercado extranjero, con casi un 6% más de pernoctaciones que en 2010 (casi 1,1 millones). Especialmente bueno ha sido el comportamiento del mercado británico, que subió más de un 13%, tras varios años de pérdidas por las polémicas sobre el urbanismo en la Unión Europea y el auge de otros destinos mediterráneos, como Croacia.

El segundo mercado en número de pernoctaciones en la Comunitat Valenciana ha sido Italia, con un incremento de casi el 5%, mientras que los turistas franceses también han crecido en un 7,1%. La Comunitat también ha logrado morder en Holanda, Alemania e, incluso, el incipiente mercado ruso, con un aumento de pernoctaciones del 36,7%.
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