Banesco cobra hasta 30 veces menos por el mismo servicio que NCG y Etcheverría

stop

Las disparidades de renta entre uno y otro mercado provocan que una tarjeta de débito en Galicia cueste 18 euros y en Venezuela, al cambio, menos de 50 céntimos

Juan Carlos Escotet, Francisco Botas y Javier Etcheverría | EFE

29 de enero de 2014 (19:58 CET)

Salvo en la esencial idea genérica de negocio de que todos los bancos cobran sistemáticamente comisiones de servicio a sus clientes, los catálogos de las tarifas actuales que aplican NCG Banco, Banco Etcheverría y Banesco (los tres del mismo grupo financiero encabezado por la entidad venezolana), no se parecen prácticamente en nada. Si la campechana frase “que me diga qué le debo” (por comisiones bancarias) se dice en Venezuela o en Galicia, el usuario se encontrará con una distancia abismal, que supondrá, mayoritariamente y de promedio, un pago en el país latinoamericano entre cinco y quince veces inferior al que se hace por las mismas comisiones en NCG y Etcheverría.

Según los datos del Banco de España (BdE), de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) y los elaborados por Economía Digital, las tarifas pueden incluso elevarse hasta en 36 veces en perjuicio del usuario gallego, siempre hablando en términos de las comisiones aplicadas por los servicios más habituales, conforme al listado disciplinado por el Banco de España. Así, por ejemplo, la emisión y mantenimiento de una tarjeta de débito tradicional (las de plástico con banda magnética para extraer dinero del cajero automático) tienen una comisión de 18 euros en el caso de NCG y Etcheverría, en tanto que en Banesco cuesta, al cambio de bolívares a euros, menos de 50 céntimos.

Tarjeta de crédito a 1,3 euros

Por seguir con comisiones habituales, mientras una tarjeta ordinaria de crédito, con límite de 4.000 euros, en condiciones normales cuesta al año en NCG unos 34 euros y en el Etcheverría, 24, en Banesco le cobran al cliente de la tarjeta de crédito, dependiendo del tipo, esto es, la estándar, la dorada o la platinum, una horquilla que varía entre los 1,3 euros de la tarjeta clásica, pasando por 2,9 euros de la dorada y seis euros de la platinum. El top de la gama de Banesco es la tarjeta Black, con un coste para el usuario de 9 euros al año, siempre y cuando se tenga en cuenta el cambio euros-bolívares. Un euro equivale a 8,6 bolívares.

En el libro oficial de tarifas de Banesco consta que el mantenimiento de una cuenta corriente, dependiendo de si es sin o con intereses, y de si es una persona física o jurídica, se situaría entre los 35 céntimos de euro y 60 céntimos mensuales como máximo. También figura que a la decimasexta transacción realizada desde un cajero automático, ya sea una retirada de fondos o una simple consulta de la cuenta, se aplicará una comisión de unos 10 céntimos. Por el contrario, en el caso de las tarjetas de las entidades gallegas, en condiciones normales, esta práctica no se cobra en ningún caso.

Grandes diferencias de renta


La riqueza expositiva de los catálogos de comisiones cobradas en cada caso hace prácticamente estéril toda tentativa de sistematizar los porqués de las diferencias tan abultadas entre las entidades, incluso entre las dos que operan en Galicia, de modo que se suele hacer referencia al contexto económico y a la renta per cápita de cada territorio para extraer alguna conclusión sobre los valores tarifarios.

Así, en Galicia, la renta per cápita es de unos 22.000 euros anuales, en tanto que en Venezuela es de unos 7.700 euros anuales aproximadamente, según datos del Fondo Monetario Internacional (FMI). Es decir, el nivel de renta media en Galicia es tres veces superior al de Venezuela, principal mercado en el que opera Banesco. Con todo, es preciso tener en cuenta que, en España, desde 2010 las tarifas de los servicios bancarios son de libre fijación. Además, no tienen IVA.

Diferencias entre NCG y Etcheverría


Del medio centenar de comisiones desgranadas a través del Banco de España, OCU y por elaboración propia, prácticamente solo coinciden en el epígrafe identificador, que en los tres casos es parejo, salvo algunas diferencias semánticas. Pero casi nunca hay proximidad en los valores e importes a cobrar.

La discontinuidad y compartimentación entre las entidades del mismo grupo financiero es tan alta que incluso alcanza bilateralmente a NCG y Etcheverría, que operan en el mismo mercado territorial, si bien con diferencias de fondo respecto al consumidor objetivo al que se dirigen.

Por los mismos servicios ambas entidades gallegas aplican comisiones dispares. Así pasa en los préstamos hipotecarios (diferencial del 2,15% más euríbor en el caso de NCG y 0,85% en el Etcheverría), como en los créditos personales con amortización en más de cinco años, con una comisión del 12,5% y del 8,5%, respectivamente.
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad