Almunia toma la palabra en la subasta de Novagalicia

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Todas las ayudas planteadas para la compra, tanto créditos fiscales como esquemas de protección de activos y blindajes ante las preferentes y quebrantos, pasarán el filtro de Bruselas

Joaquín Almunia

17 de diciembre de 2013 (23:11 CET)

Quiere el destino que un comisario europeo que ha contado por tensiones sus relaciones con todo lo que tiene que ver con intereses gallegos sea el árbitro en la subasta de NCG. Joaquín Almunia, el comisario de Competencia, el mismo que blandió la ilegalidad del tax lease contra el sector naval, es ahora el juez que aplicará el filtro de la ayudas de Estado para desbrozar si se avienen a la jurisprudencia comunitaria las ofertas realizadas por NCG por tres grupos nacionales (BBVA, Caixabank y Santander) y tres internacionales (Guggenheim, Banesco y la alianza de J.C. Flowers y Oaktree).

El político español, en gran medida injusta diana de las críticas de la Xunta y los armadores en la reciente crisis del tax lease, todavía no resuelta, cederá los trastos en la supervisión técnica de la subasta de NCG a la Dirección General de Competencia, cuyo titular es Alexander Italianer. El FROB, como adelantó Economía Digital cuando se anunciaron los plazos, quiere contar con la supervisión de Bruselas en el proceso, y abre la vía al examen de la arquitectura de las propuestas recibidas, tanto si establecen ayudas directas como indirectas.

El primer análisis será genérico, y no caso por caso. El equipo de Antonio Carrascosa chequeará con la UE si los esquemas de protección de activos (EPA) planteados, los ahorros fiscales incorporados a las propuestas e incluso los blindajes ante eventuales quebrantos garantizados por carta por el propio FROB (reclamaciones judiciales, ya sean de aseguradoras como AVIVA e incluso los preferentistas) se ajustan al derecho comunitario de competencia.

Reunión en Bruselas


Antes de la reunión ordinaria de la Comisión Rectora del FROB del próximo jueves, está prevista una cita entre representantes de dicho organismo y responsables comunitarios a celebrar hoy, aunque fuentes cercanas a la negociaciones aclaran que ya estaba en la agenda, y el hecho de que se celebre dos días después de conocer las ofertas vinculantes, tras el último retraso, tiene más de coincidencia que de reunión ad hoc. En cualquier caso, el papel de Bruselas será determinante en el proceso, y puede alargar todavía más la subasta, que se prolongaría así hasta enero.

De activarse un esquema de protección de activos, ante una eventual tasa de mora oculta, por ejemplo, o los ahorros que se anotarían en el pago de impuestos los compradores a través de los conocidos como DTA, dos fórmulas barajadas en las propuestas, representarían un mayor coste para el contribuyente, parafraseando las tesis de Bruselas, y resultarían de difícil encaje tras los más de 9.000 millones recibidos ya por NCG. Por ello, en el sector interpretan que la estrategia del filtro de Bruselas puede otorgar al FROB una justificación para derivar responsabilidades de una forma limpia ante los más que seguros descartes.

Nueva posición de NCG


La propia Novagalicia, teórico sujeto pasivo en el proceso, ha terciado en la subasta. Según fuentes de la entidad citadas por la Radio Galega, las preferencias de José María Castellano, presidente de NCG, hacia la oferta de Guggenheim, han virado y se inclinan ahora por la propuesta de Banesco, propietario del Banco Etcheverría.

Las mismas fuentes citadas por la radio pública aluden a que el planteamiento del banco de Escotet incluso encajaría mejor que el fondo norteamericano en cuanto a sinergias con la estructura de NCG. Y, en este sentido, dichas fuentes critican abiertamente la inclinación del ministro del ramo, Luis de Guindos, por Caixabank.
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