Abanca vence a Pescanova en los tribunales y obtiene garantías para cobrar su deuda

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Novagalicia estaba entre los últimos acreedores en recuperar su inversión al ser calificados sus créditos como subordinados

Juan Carlos Escotet y planta de Pecanova en Chapela

01 de septiembre de 2014 (21:03 CET)

A pesar de ser el tercer mayor acreedor de Pescanova, Novagalicia fue relegada a los últimos puestos entre las entidades del steering committe a la hora de recuperar su deuda. El juez que llevó el concurso de la pesquera consideró que sus créditos atrapados en la suspensión de pagos, que alcanzan los 160,5 millones, una cuantía que solo superan Sabadell y Popular, debían ser calificados como subordinados debido a que el banco fue accionista de la multinacional con sede en Chapela. Con esta calificación, todos las entidades con créditos ordinarios tenían mayores privilegios que NCG a la hora de cobrar sus préstamos. Dicho llanamente, cobrarán antes cuando la compañía esté en disposición de devolver el dinero prestado.

La entidad, que ahora pilota el grupo Banesco y que exhibe en sus oficinas la marca comercial Abanca, no se dio por vencida y mantuvo el pulso en los tribunales con el objetivo de obtener mayores garantías de recuperar su deuda. Alguna victoria, aunque parcial, ha obtenido. Así lo confirman los resultados semestrales remitidos este domingo por Pescanova a la CNMV y en los que figuran un crédito de 9,05 millones y otro de 749.000 euros concedidos por NCG y reconocidos como deuda ordinaria. Abanca confirma que ambos préstamos estaban calificados hasta ahora como subordinados.

Casi diez millones

La pequeña victoria de Abanca se instrumentalizó a través de un recurso de apelación presentado ante la Audiencia Provincial de Pontevedra. El juez estimó parcialmente la demanda de impugnación, otorgando un mayor nivel de protección al grueso de las cuantías.

Se corresponden con un crédito de 9,34 millones, de los cuales 9,05 millones pasan a ser considerados deuda ordinaria y solo 29.000 euros permanecen como crédito subordinado; y con un segundo crédito de 760.000 euros, de los que 749.000 pasan por sentencia judicial a calificarse como deuda ordinaria, según figura en el informe de resultados de Pescanova.

La sentencia, notificada a Pescanova el 31 de julio, supone un pírrico triunfo para Abanca, que reconoce que todavía se encuentra en mala situación a la hora de recuperar deuda entre los acreedores de la pesquera, que han asumido el control de la compañía tras la aprobación del convenio y pilotan la hoja de ruta para reflotarla.
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