Abanca tendrá que pagar la multa por las preferentes de las cajas gallegas

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La CNMV impone una sanción de 2 millones a Novagalicia por la comercialización de híbridos  y considera probado que incumplieron las obligaciones de información, engañaron a los clientes e incurrieron en conflicto de intereses

Protesta de preferentistas de NCG

en A Coruña, 18 de abril de 2015 (19:21 CET)

Muchos años después de su extinción, las antiguas cajas gallegas, Caixanova y Caixa Galicia, ya pueden leer en el BOE la sanción impuesta por la comercialización de participaciones preferentes y obligaciones subordinadas, aquellos productos híbridos a los que se aferró buena parte del sistema financiero español, atrapando los ahorros de miles de clientes.

La CNMV ha considerado que las emisiones de las cajas merecen una sanción de 2 millones de euros por varias infracciones graves, entre las que estarían la comercialización de estos productos financieros sin ofrecer una información adecuada al cliente o el incumplimiento de las responsabilidades de información. Impone un total de cuatro multas, repartidas entre Caixanova, Caixa Galicia y Novacaixagalicia. Ninguna de ellas hará frente a la sanción. Tendrá que pagarla Abanca, ya que en los acuerdos con el FROB, que la blindaron contra diversos litigios que tenía pendientes NCG, no estaba incluido ningún tipo de seguro respecto a este proceso. 

En todo caso, ni los 2 millones parecen representar la magnitud del problema que causaron las preferentes, ni parece dinero suficiente como para quitar el sueño a Juan Carlos Escotet. 

Cuatro multas que saben a poco

La sanción nada tiene que ver con el resto de procesos particulares que se dirimieron a través del arbitraje o en los tribunales, donde continúan la pelea de los preferentistas que aún no han recuperado su dinero.

La multa final está dividida en cuatro sanciones. Todas ellas bajo los mismos criterios de falta de información a los controladores y a los clientes y "no gestionar adecuadamente los conflictos de interés generados por la realización de cases entre sus clientes a precios significativamente alejados de su valor razonable".

La más baja, por engañar a los clientes

La primera es de un millónd de euros y se correspondería con la comercialización de híbridos de Caixa Galicia entre marzo de 2008 y septiembre de 2011, de Caixanova entre enero de 2009 y noviembre de 2010, y de Novacaixagalicia entre diciembre de 2010 y septiembre de 2011.

La segunda, de 800.000 euros correspondería a los conflictos de interés generados por Caixanova y Novacaixagalicia desde junio de 2009 a septiembre de 2011. Quedarían dos sanciones menores. La más baja, curiosamente, es por la deficiente información transmitida a los preferentistas a la hora de adquirir el producto, 50.000 euros; mientras que la de 200.000 se correspondería con el incumplimiento de los requisitos de información.

 

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