Abanca reserva 300 millones para protegerse del 'tax lease' y las preferentes

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La entidad que controla Banesco dedica el grueso de sus provisiones a las reclamaciones de los preferentistas y, el resto, a otros procesos judiciales heredados de NCG

Juan Carlos Escotet, vicepresidente de Abanca

en A Coruña, 02 de abril de 2015 (01:07 CET)

El Grupo Banesco compró una entidad en proceso de saneamiento y con una fidelidad demostrada por parte de los ahorradores gallegos. Pero también heredó algún quebradero de cabeza que, a pesar de ser conocido, tiene impacto en el balance de cuentas del banco.

A las reclamaciones judiciales de los preferentistas, que suman todavía 122,8 millones; y a la de los empresarios que se convirtieron en accionistas de Novagalicia --otros 65 millones--; Abanca tiene que añadir la anulación del tax lease y la consiguiente devolución de ayudas impuesta por Bruselas. La cuantía todavía se desconoce, pero está claro que Abanca se verá afectada por su participación en navieras, que se remonta a la etapa de las cajas. 

Una docena de navieras

La entidad que pilota Juan Carlos Escotet mantiene participación en "varias" Agrupaciones de Interés Económico, constituidas para financiar grandes buques bajo el paraguas de los incentivos fiscales que ofrecía el tax lease. Novagalicia llegó a contar con una docena de navieras heredadas de las cajas, la mayoría con domicilio en Santa Cruz de Tenerife o Las Palmas, aunque posteriormente, en el proceso de reordenación del banco, acabaron reubicando su domicilio social en Vigo. Entre estas firmas estaban Naviera Aldán AIE, Naviera Cabo Udra, Naviera Bobia, San Roque, Cabo Estay, Beluso, San Simón, Cruces, Malpica...

Abanca no aclara cuáles forman parte todavía del grupo, pero sí que ha realizado una estimación del impacto que podría tener la devolución de las ayudas y ha registrado las correspondientes provisiones. El banco asegura que "ni en el ejercicio 2013 ni en el 2014 la participación en AIE se ha tenido en cuenta a efectos de imputar un menor gasto por el impuesto de sociedades", según consta en su memoria de ejercicio.

Las eternas preferentes

La cuantía a reservar quedó registrada en el apartado de otras provisiones y asciende a 300,5 millones de euros, pero no toda está destinada a hacer frente a las devoluciones del tax lease. En esa partida ocupan un papel destacado las preferentes. Abanca ha reservado 194 millones "por posibles contingencias derivadas de la gestión de híbridos de capital y deuda subordinada". La partida se eleva desde los 152 millones provisionados un año antes.

A finales del 2013, y según la propia memoria anual de la entidad, la todavía NCG había registrado un total de 67.643 solicitudes de arbitraje de preferentes, de las que se aceptaron 40.103. En esa fecha, la entidad valoraba la existencia de procesos judiciales en curso que afectaban "a un volumen nominal de participaciones preferentes o deuda subordinada por importe de 303,5 millones de euros". Ahora que parece que el grueso del problema se ha solucionado, los flecos pendientes todavía colean en los tribunales. Y son millonarios.

Casi 400 millones en provisiones

Abanca también se reserva otros 20 millones de euros para las reclamaciones por contratos hipotecarios y el resto, 87 millones, quedan provisionados para cubrir "responsabilidades con terceros" derivadas del proceso de reestructuración del banco. Si a esta cuantía se le suman las provisiones para "otros riesgos y compromisos contingentes", la partida final asciende a 397,7 millones.

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