Abanca liquida las filiales de las cajas que emitieron las preferentes

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El equipo de Escotet da carpetazo a Caixanova Emisiones y Caixa Galicia Preferentes, que carecían de actividad desde que saltó el escándalo, pero que registraron beneficios hasta su último balance

Protesta de preferentistas de NCG

A Coruña, 24 de enero de 2015 (02:30 CET)

Uno de los capítulos más negros que dejó la crisis económica y la descomposición del sistema financiero gallego está a punto de cerrarse. O, cuando menos, camina hacia ello. Abanca ha liquidado las dos sociedades heredadas de las antiguas cajas gallegas que emitieron de forma masiva participaciones preferentes y obligaciones subordinadas, los productos financieros complejos que atraparon los ahorros de miles de ciudadanos. Ambas sociedades acumulaban muchos meses sin actividad, ya que habían sido creadas con el objetivo de emitir estos productos híbridos, que provocaron uno de los mayores escándalos de la reestructuración bancaria en España.

El equipo de Juan Carlos Escotet, que aterrizó en la entidad tras la subasta del Frob, ha procedido a liquidar las dos filiales heredadas de Novagalicia este mes de enero, según consta en el Registro Mercantil. Es otro adiós a las preferentes, que todavía colearán en los juzgados por lo menos hasta el segundo semestre de 2015. Eso estiman fuentes judiciales, que calculan que quedan más de 2.000 demandas por resolver de los ciudadanos que no recuperaron sus ahorros por la vía del arbitraje ni mediante los acuerdos extrajudiciales que propusieron primero Novagalicia y después el nuevo propietario de la entidad, el grupo Banesco.

Emisiones masivas entre 2003 y 2009

Los afectados pendientes de solución son ya pocos si se tiene en cuenta el aluvión de productos híbridos emitidos por las dos sociedades. Caixanova Emisiones reconocía en sus cuentas anuales de 2013 que Novagalicia había recomprado participaciones preferentes emitidas por su filial por valor de 91 millones de euros.

La auditoría realizada por Bruselas y por el fondo de rescate bancario, hecha pública en junio de 2013, daba cuenta de la magnitud del drama. Caixanova Emisiones realizó entre 2003 y 2009 hasta diez emisiones masivas de preferentes y subordinadas. En el mismo periodo, Caixa Galicia Preferentes realizó 13. El saldo vivo en aquel momento, excluidos los productos híbridos que ya estaban en poder de NCG, superaba ampliamente los 1.000 millones de euros.

Beneficios hasta el final

Lo curioso es que a pesar de situarse en medio de la tormenta que azotó a Novagalicia, las dos sociedades fueron cerrando sus ejercicios con beneficios hasta su liquidación. Caixanova Emisiones cerró 2013 con unas ganancias de 1,8 millones. El patrimonio neto, que superaba los 7 millones, estaba muy deteriorado en relación al ejercicio anterior, cuando ascendía a 508,5 millones.

Caixa Galicia Preferentes, por su parte, registró ese mismo año un resultado positivo de 1,7 millones. Entre las dos, aportaron cerca de tres millones al último balance de Novagalicia antes de convertirse en Abanca.

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