Abanca ingresa 540 millones en seis meses con ventas de empresas y deuda

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La entidad pone bajo cero el negocio eólico y rebaja la plantilla en 61 trabajadores

E.D.G.

Antonio Carrascosa, director general del FROB, junto a Juan Carlos Escotet, Javier Etcheverria y Francisco Botas | EFE
Antonio Carrascosa, director general del FROB, junto a Juan Carlos Escotet, Javier Etcheverria y Francisco Botas | EFE

en A Coruña, 15 de agosto de 2015 (01:34 CET)

Abanca ganó en el primer semestre del año 182 millones. Lo anunció el consejero delegado, Francisco Botas, hace ahora un mes, destacando la mejora en el margen comercial de la entidad y la reducción de la morosidad, que en un año paso del 17% al 9%. El banco remitió este viernes su informe de resultados a la CNMV que deja ver que el primer semestre, además de un periodo próspero para la solvencia de Abanca, fue una intensa etapa de ventas, más allá incluso de los compromisos de desinversión adquiridos cuando Banesco se hizo con Novagalicia.

En este periodo, Abanca obtuvo más de 540 millones de ingresos a golpe de ventas. Realizó 15 operaciones para traspasar o liquidar su porcentaje en empresas y fondos de inversión, consiguiendo 29,2 millones, que le reportaron un beneficio consolidado de 18,8 millones. En el transcurso de esas ventas, la entidad se deshizo prácticamente de su negocio eólico. Traspasó Galenova y TH Xinzo y Paraño, dos promotoras con cerca de 300 megavatios adjudicados en Galicia que fueron a parar al grupo del ex vicepresidente, de Fenosa Honorato López Isla, y vendió también el 50% de Cantabria Generación, dedicada al desarrollo de parques eólicos.

En el primer semestre, Abanca también salió de Cafento, el grupo que fundó café El Gallego.

Venta de deuda

Pero además de cortar las aventuras empresariales en las que se habían metido las cajas, Abanca también ha vendido valores representativos de deuda. Y lo hizo hasta reducir de manera "significativa", según la misma entidad reconoce, aquellos clasificados como "cartera de inversión a vencimiento", que suelen mantenerse, precisamente, hasta su vencimiento. Este bolsillo de la trastienda del banco concentra fundamentalmente deuda pública española a través de obligaciones y bonos del Estado, deuda autonómica y valores de renta fija. El valor en libros de los instrumentos financieros representaba 9.936 millones a cierre del pasado ejercicio, aunque la entidad matiza que esta cifra sería "el nivel máximo de exposición al riesgo de crédito" de dichos valores.

Las ventas durante el primer semestre del año le reportaron unos ingresos por operaciones financieras de 295,5 millones. Abanca enmarca estas operaciones en el objetivo de mantener los nieveles de riesgo "dentro de los límites establecidos" en el proceso de reestructuración del banco. En este proceso habría que añadir también la venta de activos financieros por valor de 37,9 millones.

Si se suma al total de ingresos la venta de R a Euskaltel, por la que Abanca percibirá alrededor 180 millones además de un 4,5% de la compañía vasca, las operaciones de venta reportaron a la entidad que pilota Juan Carlos Escotet algo más de 542 millones en lo que va de 2015.

Exposición al ladrillo

En lo referente al crédito inmobiliario, el actor principal que demolió el sistema bancario español, Abanca contabilizaba a cierre de junio de 2015 más de 540 millones atrapados en el ladrillo. De esta cuantía, clasifica en dudoso por razones de morosidad 94 millones, y por razones ajenas a la mora sumaba otros 98 millones. La exposición al ladrillo, en todo caso, se redujo respecto al cierre del último ejercicio en 28 millones.

En los seis primeros meses del año, la plantilla de la entidad se redujo 61 personas y estaba conformada a finales de junio por 4.651 trabajadores.

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