Abanca entra en la puja por las oficinas de Banco Ceiss

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El banco que controla el grupo Bancesco negocia su primera operación de expansión con Unicaja, que está obligada a desprenderse de 32 sucursales en los próximos seis meses

Juan Carlos Escotet

A Coruña, 02 de enero de 2015 (22:40 CET)

La reestructuración bancaria en España tiene todavía algunos flecos pendientes. Entre ellos estaría el ajuste impuesto por Bruselas a Banco Ceiss, la entidad resultante de la fusión entre Caja España y Caja Duero, que debe desprenderse todavía de unas 32 oficinas reconocidas como no core, es decir, ubicadas fuera de su zona de influencia de Castilla y León. El banco está ahora en manos de la malagueña Unicaja tras una inyección 1.530 millones de euros en ayudas públicas.

En la pelea por hacerse con las 32 sucursales ha entrado Abanca, la entidad controlada por Juan Carlos Escotet, que en las últimas semanas ha mantenido conversaciones con Unicaja para valorar la compra de sus oficinas y acceder al libro de venta, según informan fuentes conocedoras de las conversaciones. La negociación, que podría desembocar en la primera operación de expansión de Abanca,  está sujeta a los habituales contratos de confidencialidad, por lo que no han trascendido los detalles, aunque las mismas fuentes afirman que el banco del Grupo Banesco estaría en buena posición después de que Targobank, la firma participada por el Pastor y la más interesada en la compra, se echara atrás justo cuando vencía el plazo marcado por Europa para la venta.

Las prisas de Unicaja

Unicaja tiene un gran interés en que la operación se concrete cuanto antes, después de conseguir que Bruselas diera su brazo a torcer y le concediera una prórroga de seis meses para la venta de las sucursales. El primer plazo finalizó el 31 de diciembre de 2014. Pero también porque los dos primeros candidatos, EVO y Targobank, parecen lejos de formalizar una oferta.

¿Y el interés de Escotet? Las 32 oficinas forman parte del negocio de Banco Ceiss en mercados no estratégicos, entre los que estarían Galicia y Asturias, lo que podría favorecer a una expansión racional de Abanca, junto a otras oficinas en Aragón, Comunidad Valenciana y Extremadura. 

Las condiciones de Bruselas

Pero la clave por la que Banesco se plantea la operación está en el corsé que impuso Bruselas a la rescatada Novagalicia y que ahora se ha aflojado tras la fusión de Abanca con el Etcheverría. Europa ha suavizado las restricciones y soltará toda atadura en 12 meses, con la entrada en 2016, un año antes de lo previsto. Hasta entonces, Escotet ha conseguido permiso para conceder hasta el 25% del nuevo crédito fuera de Galicia, donde podrá operar con un máximo del 10% de su red de sucursales.

Es un paisaje muy distinto al impuesto inicialmente, que vetaba toda incursión en territorio no estratégico y que forzó la venta de Evo Banco, otro de los que mostraron su interés en el negocio de Banco Ceiss pero que está ya descartado en las negociaciones, según informan fuentes financieras.

Banesco también logró que Bruselas perdonase un 12% de los cierres previstas y autorizase una red de 640 oficinas. Actualmente, con la fusión de Abanca con Etcheverría, gestiona 569 sucursales, por lo que queda espacio libre.

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