Abanca encaja una macro demanda por las cláusulas suelo de las cajas

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Acouga, la asociación denunciante, calcula que podrán adherirse decenas de miles de afectados; la entidad financiera tiene un mes de plazo para comunicárselo a los usuarios

Protesta de hipotecados contra las cláusulas suelo. / EFE-ED-Archivo

en A Coruña, 16 de febrero de 2016 (13:31 CET)

La Asociación Galega de Consumidores e Usuarios (Acouga) ha presentado este martes a los medios la demanda colectiva contra las cláusulas suelo de las antiguas cajas de ahorros, Caixanova y Caixa Galicia, así como contra los contratos hipotecarios firmados por Novacaixagalicia con estas cláusulas. La demanda ha sido admitida a trámite en el Juzgado de Primera Instancia número 13 de A Coruña, dando lugar a lo que en Acouga consideran uno de los mayores procesos judiciales en la historia de Galicia por cuantía y número de implicados, que podría incluso superar al de las preferentes al contarse por decenas de miles los afectados.

Un requerimiento judicial obliga a Abanca, heredera de las salidas de tono de las antiguas cajas, a informar de la demanda a los usuarios afectados en el plazo de un mes. Lo hará a través de una carta firmada por el presidente de Acouga, Manuel Pérez Arias, en la que insta a ponerse en contacto con la asociación de manera inmediata a quienes quieran sumarse a la demanda. El único requisito es asociarse en Acouga, para lo que hay que abonar una cuota de 10 euros mensuales (120 euros al año).

Tres generaciones de afectados

La acción judicial persigue restituir el dinero cobrado de más a los afectados por las cláusulas suelo en hipotecas firmadas, calculan en Acouga, desde el año 1998 hasta el 2011, cuando Novagalicia dejó de comercializarlas. "Son probablemente tres generaciones afectadas", afirmó Xoán Antón Pérez Lema, secretario xeral de la asociación.

Se trata de personas que pagaban un tipo superior al que determinaba el Euribor en virtud de dichas cláusulas, un blindaje que incorporaba la banca imponiendo un tope a la caída del precio y asegurándose la rentabilidad. "Son operaciones en la que el banco tenía la información de lo que iba a ganar sí o sí", zanja Pérez Lema.

Novagalicia ya devolvió 39 millones

El Tribunal Supremo dictaminó en 2013 que las cláusulas suelo eran abusivas y las anuló, zanjando el asunto en febrero de 2015, al obligar a devolver el dinero cobrado de más a los clientes pero sólo a partir del 9 de mayo de 2013, fecha de la primera sentencia. Es decir, no se aplicaba con carácter retroactivo a la duración total de los contratos hipotecarios alegando el tribunal que causaría un gran perjuicio a la estabilidad del sistema financiero.

Novagalicia ya devolvió en septiembre de 2013 más de 39 millones a 90.000 clientes por la anulación de las cláusulas suelo.

Por qué la demanda colectiva

La doctrina del Supremo, la irretroactividad, dividió a los juristas hasta que varias audiencias provinciales abrieron una cuestión prejudicial para elevar el caso al Tribunal Europeo preguntándose si la resolución del Supremo no iba, en el fondo, contra los usuarios que fueron víctimas de las cláusulas.

El fallo de Luxemburgo, que se producirá previsiblemente antes que el de la demanda de Acouga, será determinante para el futuro de la acción judicial. La asociación defiende que la demanda colectiva es el método "más práctico y rápido" para reclamar la restitución del dinero pagado de más al banco, ya que la acción individual implica mayores costes para el denunciante y mayor plazo para recibir sentencia.

La adhesión a la demanda colectiva es incompatible con la presentación de demandas individuales.

¿Y si ya pagué toda la hipoteca?

Según explicó Pérez Lema, las personas que ya hayan abonado la totalidad de su hipoteca con Abanca, también pueden adherirse siempre y cuando la hayan acabado de pagar en los últimos cuatro años, fecha que se considera de resolución de contrato. Es decir, todos aquellos que acabaran de pagar su hipoteca con cláusula suelo a partir de la Navidad de 2011.

Las cláusulas suelo de Banco Etcheverría, que también acabó en las manos del grupo Banesco y fusionado con Abanca, no entran en la acción judicial colectiva.
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