A NCG se le atragantan las bodegas de las cajas

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A pesar de la venta de Agnus Dei a Freixenet, su negocio vitivinícola acumula ejercicios en pérdidas

Bodegas Cálem, en Oporto, propiedad de la sociedad Sogevinus, de NCG

17 de septiembre de 2013 (23:40 CET)

Comenzado ya el proceso de privatización de Novagalicia, la entidad lleva meses acelerando sus desinversiones, de acuerdo con los mandatos impuestos por Bruselas a consecuencia del plan de recapitalización. No obstante, muchas de sus sociedades o participadas, heredadas en su mayoría de la etapa de las antiguas cajas gallegas, le han generado más de un quebradero de cabeza. Un ejemplo de ello es su negocio vitivinícola, que comenzó a gestarse con Julio Fernández Gayoso al frente de Caixanova.

El pasado junio, Novagalicia informó que había cerrado la venta de sus bodegas en Pontevedra al grupo catalán Freixenet. El traspaso no se hizo completo, sino de parte de los activos. NCG se deshizo de la sede de Meaño, de sus terrenos y su maquinaria. No obstante, conserva el control de la entidad y cobra a Freixenet por el alquiler de los terrenos.

Bodegas en pérdidas

Aunque Novagalicia encontró un interesado en las bodegas de Meaño, denominadas Agnus Dei, aún cuenta con otras empresas del sector en Valladolid y en Portugal, donde tiene la sociedad Sogevinus, radicada en Oporto y dedicada a la fabricación y comercialización de vinos. Todas sus bodegas, incluso la ahora traspasada a Freixenet, acumulan números rojos.

Según datos del Registro Mercantil, la sociedad Bodegas Vinum Terrae, que aglutinaba las bodegas de Meaño y las de Valladolid, cerró el ejercicio 2012 con unas pérdidas que rondan el millón de euros (927.223 euros), frente a los 3,6 millones en números rojos del año anterior.

Fondo de maniobra negativo

La memoria anual de cuentas de la sociedad revela como "en varios ejercicios anteriores la empresa acumuló pérdidas significativas". A 31 de diciembre de 2011, el fondo de maniobra, la diferencia entre el activo corriente y el pasivo corriente, era negativo en 2,4 millones de euros. "Para corregir la situación, durante ese año se llevó a cabo una ampliación de capital de seis millones de euros suscrita por NCG Banco, que consiguió mejorar la situación patrimonial de la empresa", indican.

En 2012 se realizó una operación acordeón, de reducción y posterior ampliación de capital por 5,7 millones de euros, con lo que pudo mejorar su fondo de maniobra.

Inversiones

Datos que ejemplifican como, a lo largo de los años, tanto Novagalicia como las antiguas cajas han invertido dinero para sacar adelante la aventura vitivinícola que un día comenzó Gayoso.

En 2006, cuando las cajas aún estaban lejos de fusionarse, Vinum Terrae concedió un préstamo participativo a Agnus Dei por cinco millones de euros con vencimiento en 2018. Dos años después, el préstamo se amplió hasta los 8,5 millones de euros. Además de esos créditos participativos, a finales del año pasando Vinum Terrae mantenía créditos a largo plazo con Agnus Dei por valor de dos millones de euros.

También en 2006, Caixanova también concedió a Bodegas y Viñedos Mar Adentro un préstamo de cinco millones de euros, con vencimiento a diez años.

La situación de las bodegas de Oporto parece aún más negativa. De acuerdo con la memoria anual de NCG remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) las cavas portuguesas tuvieron unas pérdidas de 9,5 millones de euros el pasado año.
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