Zeltia pierde 59,3 millones por un fármaco que fracasó

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La liquidación de Noscira, que atrapó también a Rosp Corunna, retrasó la entrada en beneficios de la farmacéutica un año

José María Fernández Sousa-Faro, presidente de Zeltia

10 de marzo de 2014 (03:04 CET)

Zeltia ha cerrado en 2013 su mejor balance desde que la farmacéutica que capitanea José María Fernández de Sousa se embarcó en el desarrollo del antitumoral Yondelis. En el último ejercicio, el aumento en las ventas del fármaco, que alcanzaron los 73 millones de euros (un 10% más), impulsaron al grupo hasta los 11,3 millones de beneficio neto, un 72% más que el ejercicio anterior.

Curiosamente, Zeltia, la matriz de un conglomerado que opera en el área química, biofarmacéutica y de diagnóstico, había encajado un año antes un severo golpe a causa de otro fármaco. El fracaso del compuesto contra el alzheimer que desarrollaba la filial Noscira impactó en su cuenta de resultados individual, que registró pérdidas superiores a los 40 millones de euros en 2012. De aquel proyecto para tratar la fase II de la enfermedad, llamado ensayo ARGO, solo quedan deudas. Noscira entró en liquidación y la sociedad dominante, Zeltia, con un 73,2% de la empresa, tuvo que asumir pérdidas que se acercan a los 60 millones de euros.

Préstamos dudosos

Así, en los tres últimos ejercicios, Zeltia ha anotado en su balance números rojos a cuenta del ensayo ARGO, que “finalizó sin alcanzar los objetivos primarios y secundarios”. En 2011 había registrado un deterioro de 4 millones en sus cuentas, un año después, cuando el consejo decidió poner fin a la aventura de Noscira, la empresa se vio obligada a deteriorar toda su inversión en la filial, que ascendía a 40,2 millones de euros.

La propia Zeltia disparó la cifra acudiendo a dos ampliaciones de capital realizadas en 2012 en las que elevó su participación en la filial desde el 63,67% hasta el 73,32% del capital.

Pero los trastornos no acabaron ahí. En el último balance anual remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores, Zeltia reconoce otros dos préstamos de “dudosa recuperabilidad” concedidos a su filial. El primero, por valor de 7,7 millones de euros, quedó registrado en el balance de 2012, mientras que el segundo, por un importe similar, 7,6 millones, ha sido provisionado en las cuentas del último ejercicio.

También golpea a Sandra Ortega

En el proyecto de Noscira también estaba presente como accionista Rosp Corunna, el brazo inversor de la fallecida Rosalía Mera y ahora de su heredera, Sandra Ortega. A través de Rosp Corunna, la hija de Amancio Ortega, contrala un 2,85% de la filial, además de un 5% de Zeltia. En el consejo de la farmacéutica, sin embargo, se sienta José Leyte, el que fuera hombre de confianza de su madre.

El consejo de administración dio luz verde a la liquidación de Noscira en octubre de 2012, una vez constatado que su único proyecto en desarrollo no carburaba. El cese de su actividad, además de dejar problemas contables de los que la sociedad parece repuesta, vació un edifico en el Polígono Industrial de Tres Cantos de Madrid. Noscira era el antiguo inquilino y pagaba a Zeltia cerca de 246.000 euros al año por hacer uso de las instalaciones. Ahora está desocupado sin que la empresa haya decidido cuál será su nueva función.
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