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La compañía nipona vende ropa de calidad a precios asequibles, pero carece de la logística y velocidad de Inditex para atender a las tendencias del mercado

Rubén Rodríguez

Economía Digital

Pablo Isla, presidente de Inditex, y Tadashi Yanai, fundador de Uniqlo / ambas imágenes son de EFE

en A Coruña, 22 de septiembre de 2017 (06:00 CET)

Al Zara japonés no le llaman así por una cabriola periodística, ni basta para explicar el sobrenombre el tamaño de la compañía, por más que Fast Retailling se cuele en el pódium mundial de la moda, por detrás de Inditex y H&M, con unos ingresos próximos a los 15.000 millones de euros en su último ejercicio fiscal. Aunque el volumen de negocio le permita acercarse a los dos gigantes europeos, quien más ha incentivado las comparativas con la multinacional gallega ha sido el fundador de Uniqlo, Tadashi Yanai, que nunca ha ocultado su predisposición a aprender de Inditex ni su intención de superarla. Lo decía la empresa nipona hasta en su último informe de cuentas, cuando ya tenía en el punto de mira el aterrizaje en España. El objetivo es el liderato mundial del sector.

Si entre Yanai y Amancio Ortega existen paralelismos evidentes, como que los dos empezaron atendiendo a clientes en la tienda y acabaron convirtiéndose en los hombres más ricos de sus respectivos países, entre Inditex y Fast Retailling, el grupo que controla Uniqlo, existen importantes diferencias. El propio Tadashi Yanai reconocía en la apertura de su primera tienda en Barcelona que aunque Uniqlo y Zara practican el mismo deporte, entienden el juego de manera distinta.

Producto. “Zara vende moda, nosotros báscicos con elementos de moda. Eso hace que no sea nuestro principal competidor”, decía Yanai en declaraciones a EFE el pasado febrero, unos meses antes de reiterar en Barcelona que su objetivo es superar a Inditex. En Uniqlo insisten en que no se inscriben en la lógica del fast fashion. No operan como la multinacional gallega, experta en captar tendencias e inundar mercados con las prendas más demandadas. La compañía nipona busca un mensaje de ropa de calidad asequible para todos. Vende prendas básicas y duraderas, pero no compite por precio. La diferencia conceptual de ambas compañías, hace que muchos expertos no consideren a Uniqlo un problema para Inditex.

Velocidad. Uniqlo tampoco podría competir en el terreno que mejor se le da a Inditex. Si la multinacional gallega es tan eficiente a la hora de captar tendencia es porque tiene una capacidad grandiosa para trasladar prendas a cualquier parte del mundo en tiempo récord. La logística de Inditex le permite abastecer a sus tiendas repartidas por todo el planeta en 48 horas. Los tiempos de Uniqlo son bastante más lentos. De hecho, la compañía se inspiró en la compañía de Amancio Ortega para mutar su logística, anteriormente más similar a la de GAP, y tener mayor capacidad de respuesta a los movimientos del mercado. Desde el diseño hasta la exposición en tienda, la firma japonesa tarda casi dos semanas, el doble que Inditex.

Red abastecimiento. En el éxito de la expansión internacional de Inditex tiene mucha culpa la eficiencia de la cadena de suministro. La compañía cuenta con doce clústers de proveedores, uno en África, dos en Latinoamérica, tres en Europa y seis en Asia. Las fábricas propias están en Galicia y los diez centros logísticos se ubican todos en territorio español. El caso de Uniqlo es distinto. No tiene ninguna fábrica en propiedad para elaborar sus productos. Se abastece principalmente en centros textiles de China. La compañía contrata ingenieros experimentados (takumis) para vigilar la producción y mejorar la eficiencia de las fábricas.

Red de tiendas. Uniqlo es a Fast Retailling lo que Zara es a Inditex. Las marcas estrella de ambas compañías son símbolo de éxito, la nipona con más de 2.000 puntos de venta, número similar al de Zara, que alcanzaba los 2.067 establecimientos a cierre de su último ejercicio. Sin embargo, la estructura multimarca es mucho más madura en Inditex. Sumando el resto de cadenas, la multinacional de Amancio Ortega supera las 7.300 tiendas, mientras que Fast Retailling se sitúa en 3.300. Otras enseñas de la compañía son Princesse tam tam, GU, Theory Helmut Lang, J Brand o Comptoir des Cotonniers.

Tamaño. Aunque Yanai se empeñe en superar a Inditex más pronto que tarde, lo cierto es que le queda mucho camino por recorrer. En este caso, la distancia entre la medalla de oro y la de bronce es grande, como se aprecia en el número de tiendas. Los ingresos de explotación de la compañía japonesa se situaron en los 15.000 millones de euros en su último ejercicio, mientras que Inditex superó los 23.000 millones en su último ejercicio. Lo mismo sucede con la capitalización, tres veces superior la de la multinacional gallega, que ayer cerraba en 99.700 millones, a la de la firma nipona.

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