Yago Méndez tendrá que corregir un agujero de 25,7 millones en Amper

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La tecnológica todavía no ha cerrado el acuerdo con la banca para refinanciar 120 millones de deuda

Yago Méndez a su llegada a una junta de accionistas de Pescanova | EFE

01 de marzo de 2014 (15:03 CET)

El grupo tecnológico Amper ha cerrado el último ejercicio con pérdidas de 78 millones de euros, más del triple que los números rojos presentados hace un año, que ascendían a 24,57 millones. La empresa sigue luchando para evitar el concurso de acreedores, misión que pasa por refinanciar una deuda de 120 millones de euros.

En la tarea trabaja el consejero delegado, Yago Méndez, hijo del que fuera eterno director general de Caixa Galicia, José Luis Méndez, y que llegó al centro de operaciones de la tecnológica de mano del socio mayoritario de la compañía, el promotor valenciano Enrique Bañuelos. Según reconoce Amper en los resultados remitidos a la CNMV, todavía no se ha llegado a un acuerdo con la banca.

Se “están debatiendo varias alternativas de refinanciación, pasando todas ellas por la entrada de dinero nuevo y por el apoyo de las entidades financieras al balance del grupo. La continuidad de las operaciones está condicionada a la resolución satisfactoria de dicho proceso de refinanciación y a la obtención de fuentes de financiación adicionales que permitan la ejecución del Plan Estratégico 2014-2018 y garantice la viabilidad de la compañía en el corto, medio y largo plazo”, explica la compañía.

Ajuste insuficiente

Esta es la mayor urgencia que afronta la gestión de Yago Méndez. Los ajustes efectuados hasta el momento no han evitado que a cierre de ejercicio Amper presente un patrimonio neto negativo de 25,7 millones de euros. La cifra de negocio ha caído un 18% respecto a 2012, hasta los 285,3 millones, mientras que el Ebitda se mantiene estable en los 18 millones de euros.

El grupo ha acometido un severo ajuste para evitar males mayores. Así, desde la llegada de Yago Méndez a la cúpula directiva, los gastos de explotación se han reducido en 19 millones. Aún así, la compañía ha necesitado reforzar sus fondos propios para tapar el agujero contable. Una doble operación, mediante la capitalización de créditos por importe de 4,5 millones de euros por la privatización de eLandia y la ampliación de capital posterior por importe de 5,3 millones de euros, han aportado oxígeno al grupo y corregido las pérdidas derivadas de la venta de la filial Epicom, valoradas en 7,5 millones.
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