Vinum Terrae, la bodega que unió a Fernández Gayoso, Manuel Cabezas y Horacio Gómez

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La bodega de NCG, que ahora podría pretender Freixenet, unió hace una década a destacados empresarios de Galicia

Viñedos de Vinum Terrae

10 de febrero de 2013 (02:42 CET)

El brazo industrial de Novagalicia abarca negocios de todo tipo, entre ellos también el sector vitivinícola. Legado de Caixanova, NCG Corporación cuenta con dos sociedades mediante las que controla importantes bodegas, tanto en Portugal como en Galicia. Unas bodegas que en los últimos días han saltado a la palestra informativa por el interés que están generando.

Economía Digital fue la primera en avanzar la pasada semana el interés del grupo catalán Freixenet por una de las bodegas de NCG. Aunque desde la entidad no ha habido confirmación oficial, las bodegas Vinum Terrae, situadas en Meaño (Pontevedra) parecen estar en el punto de mira de los productores de cava.

Empresarios de renombre

La historia de las bodegas Vinum Terrae --productoras de Albariño y otros caldos-- siempre han estado ligadas a grandes empresarios. Desde el eterno presidente de Caixanova, Julio Fernández Gayoso, hasta el exalcalde de Ourense Manuel Cabezas, pasando por el antiguo presidente del Celta de Vigo, Horacio Gómez, la explotación vitivinícola podría seguir su senda de conocidos inversores y acabar ahora en manos de Josep Lluís Bonet Ferrer.

El holding bodeguero de NCG es un legado de Julio Fernández Gayoso, actulamente imputado por la Audiencia Nacional por las indemnizaciones millonarias que percibieron varios exdirectivos de las antiguas cajas. Amante del buen vino, el histórico dirigente forjó un sólido grupo vinícola en Galicia a través de Caixanova, para lo que no escatimó a la hora de buscarse socios de renombre.

Manuel Cabezas

El 18 de diciembre de 2003, en Vigo, Fernández Gayoso presentaba en el Centro Social Caixanova, acompañado de Manuel Cabezas, la empresa Vinum Terrae, una sociedad que tenía como objetivo producir la nada desdeñable cifra de 700.000 botellas al año; 400.000 de Albariño y 300.000 de Ribera del Duero. A modo de anécdota, cuentan las crónicas sociales que la, por aquel entonces, alcaldesa de Vigo, Corina Porro, tuvo que salir pitando de la presentación para acudir a un mitín junto a Manuel Fraga y Mariano Rajoy.

Gayoso se fijó en los florecientes negocios que poseía Cabezas, las sociedades Tierra Firme en Pontevedra, que contaba con viñedos en la zona de Cornazo y viñedos Valdanes, en Valladolid, que producían Ribera del Duero.

Expansión con Gómez

La expansión de Vinum Terrae continuó tras esta unión. Dos años después, la sociedad se amplió con la entrada de Bodegas Agnusdei, participada en un 50% por Horacio Gómez y muy bien situada en el mercado, pues en aquella época ya exportaba su vinos a EEUU, Reino Unido y Alemania.

“Aquella sociedad tuvo una expansión importante y rápida ya que los principales accionistas eran personas con muchísimos contactos y que sabían mucho del negocio. Además. Vinum Terrae estaba dirigida por Dionisio Rodríguez Oseira, que también gestionaba las bodegas portuguesas de Caixanova”, rememora un antiguo trabajador de la época.

Interés catalán

En 2008, Cabezas y Gómez salieron del proyecto que, en la actualidad está controlado en un 96,81% por Novagalicia. “Ese poco más de un 3% que queda se debe a que Cabezas ofreció entrar en el capital de sus empresas iniciales a algunos de sus trabajadores. Ahora son socios minoritarios”, explica.

¿Está con Freixenet el futuro de las bodegas Vinum Terrae? “Lo que sí es cierto es que siempre interesó mucho a fabricantes catalanes que querían entrar en Galicia. La calidad del producto de Vinum Terrae es altísima”, recuerda el ex empleado.
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