Vino gallego, una inversión de moda

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Freixenet, Horacio Gómez o Manuel Jove apuestan por los caldos gallegos, que cada vez ganan más peso en el mercado exterior

Fiesta del Albariño en Cambados, este agosto | EFE

22 de agosto de 2013 (20:59 CET)

El vino gallego se ha convertido en la nueva inversión de moda, a pesar de que el sector de las bebidas alcohólicas pierde fuelle en el mercado español, especialmente a través del canal de la hostelería.

A pesar de la crisis, las distintas denominaciones de origen gallegas llaman la atención tanto de inversores nacionales como internacionales y las bodegas aumentan sus exportaciones, especialmente en el caso de los caldos blancos.

Las exportaciones crecen un 30% en un lustro

Recientemente, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, ya hizo hincapié en la apertura de las distintas denominaciones gallegas al exterior, incluso a mercados recientes como China, Brasil, Rusia o Japón.

En el último lustro las exportaciones de vinos gallegos han crecido un 30%, pasando de 33.500 hectolitros en 2007 a más de 45.700 en 2012.

El ejemplo de Terras Gauda

Las bodegas Terras Gauda, fundadas en el 89 en O Rosal (Pontevedra) comercializan 1,5 millones de botellas anuales en todo el territorio nacional además de en 50 mercados internacionales. Canadá, Reino Unido, México, Noruega, Alemania y Holanda son sus principales mercados.

El reconocimiento de los vinos gallegos en el exterior es patente gracias a que llevan “más de una década trabajando en las exportaciones”, como explica Iago Becerra, director comercial de Terras Gauda.

Interés de las grandes empresas españolas

Con ejemplos como este, es natural que el vino gallego capte la atención de inversores tanto nacionales como extranjeros.

Una de las últimas inversiones más sonadas ha sido la de Freixenet, que este junio culminó con el proceso de compra de las bodegas Agnus Dei, propiedad de Novagalicia Banco, y ubicadas en el concello pontevedrés de Meaño.

“El caso de Freixenet es el mejor ejemplo de como el mercado gallego, y sobre todo los blancos por su prestigio y calidad, son muy apetecibles para las grandes marcas españolas”, explica Becerra.

Empresarios de renombre

También lo sabe el conocido empresario Manuel Jove que, desde hace años, cuenta con Inveravante Selecta, la sociedad donde aglutina sus negocios vitivinícolas. En Galicia cuenta con las bodegas de Alvariño Viña Nora, en As Neves y con la bodega Pazos del Rey, de la DO Monterrei.

De similar opinión debe ser el presidente del Celta de Vigo, Carlos Mouriño, que este verano montó en Vigo la sociedad Grandes Pagos Gallegos de la Viticultura Tradicional en colaboración con el bodeguero José Manuel Martínez Juste, el presidente de la Asociación Gallega de Enólogos y, además, administrador único de Bodegas Martínez Serantes.

Mercado asiático

Asia también se está abriendo al mercado de los vinos gallegos. De ello dan fe diversos promotores inmobiliarios que aseguran que inversores nipones, en su mayoría, demandan pazos con bodegas en la zona de la Ribeira Sacra.
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