Estación de Supervisión y Control en el polígono Espíritu Santo de A Coruña / Xunta

Amador de Castro vende el negocio más rentable del grupo

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El holding de Amador de Castro y los herederos de Epifanio Campo traspasa el negocio de las ITV por 89 millones para centrarse en la construcción y los residuos

en A Coruña, 28 de septiembre de 2017 (06:00 CET)

En 1986 Amador de Castro se presentó al concurso para la concesión de las ITV en Galicia. Había visto las inspecciones en Alemania, donde ya eran obligatorias, y aquello le pareció de lo más próspero. No le faltaba razón. El negocio que a nadie parecía interesar entonces germinó en una empresa con más de 50 millones de facturación, una plantilla de 531 trabajadores y presencia en Argentina y Costa Rica.

Macovit, la empresa cabecera del grupo liderado por Amador de Castro y los herederos de Epifanio Campo, fallecido el año pasado, ha decidido 30 años después traspasar el negocio concesional. Vende a la cotizada Applus las ITV de Galicia, en manos de Supervisión y Control, y las de Costa Rica, controladas por la filial Riteve. Las que tiene en Argentina, la otra plaza internacional de la empresa gallega, también están en proceso de venta.

La compañía de origen catalán --nació dentro del proceso de diversificación de Aguas de Barcelona (Agbar), aunque ahora está controlada por fondos internacionales-- abonará 89 millones para tomar el control del 80% de Inversiones Finisterre, el brazo del que cuelgan las empresas concesionarias de las inspecciones de vehículos. Entre Galicia y Costa Rica, la empresa gallega realiza cerca de cuatro millones de inspecciones anuales, con un volumen de negocio que en 2016 ascendió a 74 millones de euros. 

La operación permitirá conservar la plantilla y mantener el plan de inversiones. De entrada, continuará la misma directiva, liderada por Diego Rodríguez

Applus, que garantiza preservar la plantilla y mantener el plan de inversiones, se reserva una opción de compra por el 20% restante a partir de julio de 2022. Es cerca de esa fecha, en diciembre de 2023, cuando expira la concesión de las ITV gallegas, si bien el contrato permite renovarla en periodos de cuatro años hasta 2037.

35 millones en dividendos en dos años

Con esta operación, Macovit se desprende de la división más rentable de un grupo con intereses diversos, desde el desarrollo inmboliario a la gestión de residuos, pasando por la construcción o la náutica. Supervisión y Control repartió un dividendo de 11 millones en 2016 y de 9 millones en 2015. Su sociedad dominante, Inversiones Finisterre, entregó un dividendo de 20 millones el año pasado y de 15 millones en 2015.

Las remuneraciones fueron a engrosar los resultados de Macovit, la cabecera del grupo, que está controlada por la sociedad patrimonial de Amador de Castro, Logística Integral y Servicios, con un 60% del capital; y por los herederos de Epifanio Campo a través de Epifanio Campo SL, con un 30% del capital.

El grupo se centrará ahora en  Abeconsa y Sogarisa, con un plan de inversiones bajo el brazo que supera los 20 millones

Fuentes del grupo explican la operación con el objetivo “fortalecer y capitalizar” el holding, de manera que se pudieran acometer “nuevas inversiones”en el resto de áreas de negocio. Sogarisa, gestora de residuos industriales, está aplicando un plan estratégico que requerirá más de 20 millones de inversión en el trienio; mientras que Abeconsa, la constructora, tiene actualmente una cartera de obras por valor 25 millones.

“Nos enfrentábamos a un dilema. O nos volcábamos enteramente en la expansión internacional y abandonábamos el resto de los negocios, o reducíamos la presencia en Supervisión y Control y mantenemos un grupo diversificado, potente y centrado en Galicia. Esto último es lo que nos ha animado”, exponen.

La operación, que estuvo asesorada por Deloitte, se produce en un momento de relevo generacional en el accionariado del grupo. El fallecimiento de Epifanio Campo ha dado paso a la siguiente generación, encabezada por su hijo, Jacobo Campo Saez. Tambien en la patrimonial de Amador de Castro ocupan puesto de consejeras sus hijas, Susana, Blanca y Marta.

“Es verdad que hay un cambio general, pero Supervisión y Control es una empresa que funciona igualmente aunque cambiaran los accionistas con el equipo directivo capitaneado por Diego Rodríguez”, explican en la empresa. De entrada, esta directiva se mantendrá con la entrada de Applus.

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