Pedro Larrea, consejero delegado de Ferroatlántica, en una imagen de archivo

Varapalo judicial al negocio del silicio de Villar Mir

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El tribunal de comercio internacional de Canadá tumba la ofensiva de Ferroglobe contra sus competidores por la importación de producto a bajo precio

en A Coruña, 08 de noviembre de 2017 (06:00 CET)

Ferroatlántica reactiva las inversiones en silicio solar en España, con la construcción en Puertollano de la planta a la que había aspirado Arteixo, mientras libra una batalla contra la entrada de productos a bajo precio en uno de sus mercados de referencia, el norteamericano. Allí tiene el grupo de Juan Miguel Villar Mir, engordado por la fusión con Globe, intereses tanto en el sector minero como en la electrometalúrgica. De hecho, el primer proyecto para la construcción de una planta de silicio de la compañía fue en Quebec, requería una inversión de 382 millones de dólares y se canceló en 2015 por miedo a la competencia de China, según reconoció el presidente de Ferroatlántica, Pedro Larrea.

La actividad del grupo en Estados Unidos y Canadá, plazas donde Globe obtenía el 90% de sus ingresos antes de la fusión con la compañía de Villar Mir, se ha visto comprometida por la entrada de producto a bajo precio mediante importaciones “desleales” de silicio, según las definió el propio Larrea. El grupo habla sin tapujos de prácticas de dumping de empresas extranjeras y países como Laos, Tailandia, Brasil, Noruega, Kazajistán y Malasia.

Por este motivo, Ferroatlántica inició una ofensiva en varios frentes para poner freno a la entrada de material por debajo de los costes de producción local. Sin embargo, las autoridades canadienses acaban de desestimar la demanda de la compañía.

Canadá no ve daño a la compañía

El tribunal de comercio internacional de Canadá (CITT) ha declarado el pasado dos de noviembre que la entrada de silicio metal en el mercado canadiense no había producido daño alguno a la industria doméstica, dando por zanjado que, en consecuencia, tampoco Ferroglobe se había visto perjudicada.

La compañía mostró su desacuerdo con la resolución del CITT y abogó por esperar a la declaración de motivos, pues hasta ahora solo se ha hecho pública la declaración preliminar, para poder “fijar posición” y estudiar “los próximos pasos” en su demanda. Los títulos de Ferroglobe cayeron a plomo el día que se conoció la resolución, pasando de cotizar a 15,85 dólares a intercambiarse por 14,99 a cierre de sesión. Desde entonces, el valor ha ido recuperándose.

La vía de los aranceles

El grupo tiene otros dos frentes abiertos contra las importaciones desleales que le están deparando resultados favorables. Recurrió tanto al Departamento de Comercio de Estados Unidos como a los servicios fronterizos de Canadá (CBSA), pidiendo protección contra la entrada en masa de productos a bajos coste. Atacaba en dos frentes la demanda de Ferroglobe, aludiendo por un lado a la estrategia de dumping y por otro a las subvenciones públicas.

Los dos organismos dieron la razón al grupo de Villar Mir este octubre y abrieron la puerta a gravar la entrada de silicio metal del exterior. 

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