Vista exterior de la sede del Grupo Caamaño en Culleredo (A Coruña)

Un histórico proveedor de Inditex, doce años de ilegalidad urbanística

La sede del grupo Caamaño en Culleredo está instalada sobre terrenos rústicos no urbanizables y es objeto de denuncias

El grupo Caamaño ha sido uno de los compañeros de viaje de Inditex durante la expansión de la textil gallega a lo largo de medio mundo. Con filiales en Australia, China, Estados Unidos o Rusia, la proveedora de Inditex es objeto de denuncias por su sede en el municipio coruñés de Culleredo, que lleva 12 años asentada sobre unos terrenos no urbanizables.

El Seprona fue el encargado de dar voz de alerta sobre la situación. El organismo dependiente de la Guardia Civil puso en marcha una inspección al grupo Caamaño en la que descubrió que las instalaciones de la compañía se asentaban sobre unos terrenos no urbanizables, por lo que decidió remitir diligencias al juzgado.

Sobre suelo rústico

El grupo Caamaño tiene en las inmediaciones del aeropuerto de Alvedro (A Coruña) su cuartel general. Allí ocupa unos terrenos de más de 60.000 metros cuadrados con los que dirige sus operaciones en todo el mundo. Pero la mayor parte de sus instalaciones han sido construidas sobre “suelo rústico de protección ordinaria”, según han confirmado fuentes municipales a Economía Digital.

Y es que sus instalaciones bordean al sur con el Rego da Regueira. Se trata de un pequeño arroyo que bordea el margen sur de las instalaciones de Caamaño y que ha influido de manera decisiva en el desarrollo urbano de Culleredo y que impediría construir cualquier tipo de edificio (nave industrial, vivienda o local comercial) en sus inmediaciones. Algo que, sin embargo, no había sido obstáculo para la implantación del grupo Caamaño, que lleva más de una década ocupando estos terrenos después de abandonar su antiguo taller de carpintería de la también parroquia cullerdense de Rutis.

Oposición de los técnicos

Apenas una pequeña parte de las instalaciones del grupo Caamaño están asentadas sobre terrenos urbanizables. El resto se ven condicionadas por un Plan Xeral de Ordenación Urbana de Culleredo que data del año 1987 y que pone sobre este espacio el cartel de “finca rústica”.

Pese a que el ayuntamiento de Culleredo (ahora gobernado por el socialista José Ramón Riobóo) aprobó inicialmente en 2013 un nuevo Plan Xeral de Ordenación Urbana que recalificaba estos terrenos al hacerlos "urbanizables delimitados", la negativa de los técnicos municipales ha impedido que este saliese adelante. “Tenía que haber sido aprobado definitivamente hace año y medio”, denuncian fuentes de la oposición.

La redacción del nuevo plan de urbanismo fue encargado en el año 2008, pero no será hasta después de verano cuando este reciba el espaldarazo definitivo. “Esperamos que esté todo listo en otoño”, comentan fuentes municipales, que tienen por delante unas elecciones municipales (el 26 de mayo), que podrían cambiar la composición de la corporación y del propio plan urbanístico. No sería hasta entonces cuando el grupo Caamaño -con el que Economía Digital intentó ponerse en contacto sin éxito- regularice su situación urbanística tras más de una década de espera.

Su relación con Inditex

El grupo Caamaño forma parte de los considerados proveedores históricos de Inditex. La compañía, al igual que otras firmas gallegas como Malasa, Trison, Jevaso o Cándido Hermida, ha acompañado a la multinacional fundada por Amancio Ortega en su proceso de expansión.

La compañía con sede en Culleredo es uno de los apoyos de Inditex en la apertura de nuevas tiendas en el exterior. En concreto, del grupo Caamaño penden una decena de empresas especializadas en la fabricación de estructuras metálicas, cristaleras y mobiliario, así como en el montaje integral de locales con las que da respuesta a las nuevas necesidades de una red de tiendas de Inditex que va en aumento.

Salpicada por el caso 5 Jotas

El grupo Caamaño se vio implicado en el caso de las 5 Jotas a cuenta de uno de sus altos cargos, que habría actuado a espaldas de la compañía. En concreto, el Juzgado de lo Penal número 2 de Vigo en 2013 condenó a casi dos años de prisión y una multa de 370.000 euros a un administrador del grupo cullerdense tras fallar que este había participado en la mayor trama de facturas falsas de Galicia.

El juez consideró probado que este alto cargo se valió de Caamaño Sistemas Metálicos y Metales y Muebles Especiales (dos empresas del grupo Caamaño) para tramitar facturas falsas de dos empresas del grupo de las 5 Jotas (Fábrica de Casas de Madeira y Renovados de las Cinco Jotas) a espaldas del resto de administradores del grupo Caamaño. Las dos compañías habrían defraudado, de esta manera, un total de 575.000 euros en el impuesto de sociedades que el grupo Caamaño abonó tras haber sido condenada.

Un artículo de Javier G. Casco

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