Un fondo pide que se impute a NCG por engaño en Pescanova

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José Luis Pego y García de Paredes, entre los directivos de las cajas que se sentaron en el consejo de la multinacional que ahora denuncia Cartesian

12 de noviembre de 2013 (10:39 CET)

El fondo Cartesian, que controla el 5% de Pescanova, ha pedido que se impute también en el caso a los consejeros de Novacaixagalicia y a sus representantes en el consejo de la compañía gallega. Dicho fondo pide la imputación de la entidad, ahora integrada en NCG Banco, por haberles engañado a la hora de venderles su participación, ya que la entidad conocía el estado real de la deuda y la situación del grupo.

Cartesian recuerda en la ampliación de querella, dirigida al juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz, que la entidad gallega llegó a tener un 30% de Pescanova. La caja, dice, conocía las cifras reales de la empresa, ya que era su principal prestamista. Pero según este fondo, se lo ocultó para venderle parte de sus acciones, y se valió de la colaboración del expresidente de Pescanova Manuel Fernández de Sousa, y de Joaquín Viña, jefe de auditoría interna, ambos imputados en el caso. Entre los directivos de las extintas cajas que fueron consejeros de Pescanova se encuentran José Luis Pego y Javier García de Paredes, entre otros. También estuvo Yago Méndez, hijo del ex director general, José Luis Méndez López, aunque luego pasó a ser independiente en el consejo por la relación que entonces mantenía el prócer de Caixa Galicia con el presidente del grupo pesquero.

Conocedores de la situación

Novacaixagalicia, asegura el fondo, "necesitaba capital, y para obtenerlo, inició un proceso de desinversión, entre otras, en Pescanova y fue para ello para lo que ella misma, o a través de terceros —algunos, consejeros de Pescanova— buscó compradores con el fin de obtener un buen precio en la venta según la cotización entonces existente, a sabiendas —todos los que participaron en esa operación eran conocedores— de la mala situación financiera en que se encontraba la compañía y del escaso o nulo valor que pronto tendrían sus acciones", indica en el escrito, adelantado por El País y Expansión.

 "Mediante la venta de dichas acciones, la entonces denominada Novacaixagalicia y sus consejeros, habrían llevado a cabo unas actuaciones presuntamente constitutivas de delito", justifica, y añade que han llegado "al convencimiento de que existen verdaderos indicios de que tenían conocimiento de la situación patrimonial real de Pescanova en el momento en que se produjo la venta de acciones", que compró Cartesian.
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