Un conseguidor fantasma busca inversores para Hércules de Armamento

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Ramón Mejuto, responsable de la concesionaria de la Fábrica de Armas de A Coruña, contactó con el grupo Salvador-Montoro para tratar de encontrar un socio capitalista que asumiese parte de sus desmanes

Entrada a las instalaciones de la antigua Fábrica de Armas de A Coruña.

en A Coruña, 24 de agosto de 2016 (22:44 CET)

El pasado 20 de agosto, Fernando Salvador-Montoro compartía en una conocida red social varias informaciones relativas a la Fábrica de Armas de A Coruña y a su concesionaria, Hércules de Armamento. En una de ellas mencionaba la "Oferta Pública de Adquisición de la Fábrica de la Coruña, España, junto con la concesión y autorización de fabricación del Ministerio de Defensa de España" y un enlace que remitía a la página web del grupo Salvador-Montoro.

Este grupo, con sedes en Estados Unidos –entre ellas en el estado de Delaware, por el que más impuestos se escapan– y la Unión Europea, ejerce a través de sus sociedades como intermediario, e incluso de socio, en proyectos de inversión, según anuncia en su página corporativa. 

Fuentes cercanas a los extrabajadores de la Fábrica de Armas de Trubia (Asturias) confirmaron a Economía Digital que hace unos meses Fernando Salvador Montoro se había puesto en contacto con ellos para recabar información de la factoría coruñesa. También lo habría hecho, según estas mismas fuentes, con el Ministerio de Defensa y con el propio Ramón Mejuto, máximo responsable de Hércules de Armamento.

Inversiones frustradas

El contacto se produjo días antes de que el director de la concesionaria de la factoría coruñesa reconociese los primeros impagos a sus trabajadores y la delicada situación por la que pasaba la empresa, precisamente por la falta de inversores, pero fundamentalmente por la escasa o nula carga de trabajo.

En esas mismas fechas, se habló del interés de un fondo norteamericano, pero las negociaciones no fructificaron, algo que Mejuto achacó entonces al daño que le causaban "los de la caseta", en alusión a los extrabajadores y miembros del comité de empresa de la antigua Fábrica de Armas.

¿Interés renovado?

Ahora, tras las publicaciones de la semana pasada en un perfil de Facebook, el grupo Salvador-Montoro parece que trata de captar nuevamente el interés de posibles inversores con ganas de jugarse su patrimonio en un proyecto que acumula dificultades: una plantilla mermada, deudas por doquier y apenas facturación.

No obstante, Fernando Salvador Montoro, el responsable de esta sociedad, del que apenas se sabe y con el que Economía Digital trató de contactar sin éxito, describe en varios comentarios todas las bondades de la factoría –con datos extraídos en su mayor parte de la web de Hércules de Armamento–. Sin embargo, pasa por alto algunas realidades, como que la empresa carece a día de hoy de permiso para fabricar armamento, con lo que su campo de actuación es mucho más reducido.
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