Un cisma familiar lleva a Ángel Jove a reordenar su grupo inmobiliario

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Su hija también cesa como consejera de Anjoca, compañía que se hace con parte de los activos de Irco, que se disuelve

Ángel Jove Capellán

14 de noviembre de 2013 (22:17 CET)

Tiempos revueltos en uno de los primeros grupos inmobiliarios gallegos, que se saldan con nuevas salidas en el consejo de administración de la cabecera de las empresas de Ángel Jove Capellán. Al mismo tiempo, el fundador lleva a cabo una reordenación del entramado societario del gigante inmobiliario. Y todo ello derivado, según fuentes del entorno, del conflicto interno que atraviesa la empresa familiar del hermano del expresidente de Fadesa, Manuel Jove.

Si el pasado mes de marzo era Ángel Jove González quien cesaba en el cargo de consejero de tres de las sociedades promovidas por su padre, Anjoca, Inmobiliaria Reunida Coruñesa y Promoción de Suelos y Superficies, ahora es su hermana Eva María la que abandona el consejo de Anjoca, la gran pata del grupo inmobiliario. Se trata de los dos hijos del constructor, después del prematuro fallecimiento de Jorge. El cese de Eva Jove González se produjo el pasado día 7 de este mes.

Al mismo tiempo que se producen estas salidas, relacionadas con las discrepancias que mantienen los hijos con respecto a los nuevos proyectos personales de su padre, Ángel Jove ha procedido a modificar la estructura de algunas de sus empresas, en las que precisamente se mantenía intacto el equilibrio familiar desde hace años. Es el caso precisamente de Anjoca e Irco.

En calidad de secretario del consejo de Inmobiliaria Reunida Coruñesa (Irco), de la que es también uno de sus accionistas de referencia, Jove procedió a inscribir en el Registro Mercantil el pasado 29 de octubre el resultado de la junta general extraordinaria de la compañía. Los socios acordaron por unanimidad “la escisión total con disolución sin liquidación” de Irco, “traspasando la totalidad de su patrimonio” a dos empresas: Anjoca e Inmobiliaria Costa Coruña.

Escisiones

Anjoca está controlada por Jove Capellán, mientras que Costa Coruña es una empresa del recientemente fallecido Manuel Soto, socio histórico del hermano del expresidente de Fadesa. De hecho, la escisión se realizó semanas antes del fallecimiento de Soto. Irco estuvo participada al 50% por Jove y Soto, y en su consejo de administración se sentaban ambas familias. De hecho, tanto la que fue durante muchos años esposa de Jove, Dolores González, como sus hijos Ángel y Eva, así como la hoy viuda e hijos de Soto, se repartían el accionariado de Irco.

El grupo constructor presidido por Ángel Jove, con Anjoca como cabecera, llegó a controlar hasta 32 empresas con un total de 1.600 empleados, repartidos por sesenta centros de trabajo. De acuerdo con las estimaciones de la empresa, sus activos se sitúan en torno a los mil millones de euros, con unos recursos propios de 150 millones. El grupo controla una bolsa de suelo de 6,5 millones de metros cuadrados, distribuidos en un tercio por la zona norte de España (Asturias, Cantabria y Galicia). Una de las joyas del grupo, que representa cuatro de cada diez metros cuadrados de suelo de su propiedad, está situada en Canarias.

La marca Elba, que responde al nombre de la primera nieta de Ángel Jove, cuenta con trece establecimientos, con 6.000 camas repartidas por 2.500 habitaciones. Los ingresos anuales de esta área de negocio rondan los 45 millones de euros.
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