Un capricho (y caro) de nuevo rico

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FÚTBOL

21 de julio de 2012 (20:17 CET)

Francia no estaba acostumbrada hasta ahora a las cifras que maneja el fútbol en países como Inglaterra, España e Italia, pero la llegada al París Saint Germain de Nasser al Khalaifi, un empresario catarí relacionado con la familia real de ese emirato, ha supuesto un vuelco en esta situación.

Pero lo que más ha chocado no ha sido el precio del traspaso (unos 20 millones de euros al Milan), sino el sueldo que cobrará la estrella sueca (y ex jugador del Barça): 14 millones de euros netos anuales.

Críticas

"Estas cifras no son impresionantes, sino indecentes", declaró el ministro de Presupuesto Jerome Cahuzac en la emisora de radio Europe 1. "Son indecentes en un momento en el que el mundo entero debe hacer esfuerzos y conoce las consecuencias de una crisis que han provocado los mercados finacieros que parecen adueñarse cada vez más del fútbol", denunció Cahuzac.

La referencia del ministro no fue gratuita: Al Khalaifi se hizo con el PSG a través de Qatar Investment Authority, uno de esos fondos soberanos a los que algunos acusan de todos los males de la economía actual.

Otro miembro del nuevo gobierno socialista francés, la titular de Deportes, Valerie Fourneyron, calificó las cifras de "astronómicas e irracionales" y criticó "la ausencia de toda regulación" en el fútbol, "con déficits que se acumulan en el ámbito europeo".

Fourneyron conminó al presidente de la UEFA, el también francés Michel Platini, a instaurar rápidamente el fair play financiero, un instrumento para poner topes a los salarios de los futbolistas.

Las críticas no sólo han llegado desde el gobierno. Roselyne Bachelot, ministra durante la legislatura de Nicolas Sarkozy, dijo que esas cifras le provocan "indignación, casi asco".

Impuestos

Pero no todos los políticos han puesto el grito en el cielo. No sin cierta sorna, Benoît Hamon, ministro responsable de la economía social y solidaria, se mostró "encantado" de que Ibrahimovic "pague sus impuestos en Francia".

Y es que uno de los más beneficiados por el fichaje del delantero sueco será el fisco francés. Según el cálculo realizado por expertos fiscales, el PSG podría llegar a pagar entre 70 y 89 millones de euros al año.

A esa cantidad, que comprende el sueldo del jugador, las cargas patronales y las cotizaciones sociales, se le debería sumar la amortización por el traspaso pagado al Milán (20 millones de euros) por los tres años de contrato que ha firmado el delantero, con lo que la factura final podría alcanzar los 100 millones de euros anuales.

Ventajas fiscales

Claro que Ibrahimovic, o mejor dicho el PSG, podría beneficiarse de algunas ventajas fiscales por ser residente temporal en Francia que reducirían el montante total alrededor del 30%.

Esos cálculos incluyen la retención del 75% de todos los ingresos de un trabajador que superen el millón de euros. Esta medida, prometida por el presidente François Hollande durante la campaña electoral, debería aprobarse en otoño.

Su aplicación pretende poner límites a los sueldos de los grandes patronos de las empresas francesas, pero que acabará afectando a otros profesionales. Y el gobierno parece tenerlo claro. "No hay ningún motivo por el que los deportistas deban escapar a este nuevo tramo del impuesto excepcional", declaró la portavoz del gobierno, Najat Vallaud Belkace el miércoles.

El derroche del PSG no ha sido únicamente por Ibrahimovic. El jeque Al Khalaifi quiere llevar al equipo parisino a la élite del fútbol europeo y para ello ha gastado ya más de 203 millones de euros en apenas un año.

Pero Ibrahimovic ha sido su último capricho, y de los caros, de nuevo rico.
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