Todas las gallegas del MAB ganan dinero por primera vez en cuatro años

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Altia, Commcenter y Euroespes presentan beneficios en el primer trimestre tras la salida de Lumar del mercado alternativo

Ramón Cacabelos, de Euroespes y Tino Fernández, de Altia

en A Coruña, 03 de octubre de 2015 (15:42 CET)

Son buenos tiempos para las empresas gallegas que cotizan en el MAB. Todas han presentdo sus resultados semestrales con beneficios, siendo la más destacada, como es habitual, Altia, que elevó su resultado un 73%, hasta los 2,24 millones. Commcenter dejó atrás las pérdidas y obtuvo unas ganacias de 34.000 euros en los primeros seis meses del año, mientras que la biotecnológica Euroespes alcanzó los 29.000 euros de beneficio en el mismo periodo.

La presencia de empresas gallegas ha mermado este año, con la salida de Lumar del mercado alternativo por propia petición de la empresa que fue aprobada en consejo de administración. Hacía al menos cuatro años que Galicia no conseguía un pleno de beneficios, aunque fuese en unos resultados semestrales, en el MAB. Lumar comenzó a cotizar en 2011 y presentó ganancias aquel año. En los años posteriores, dejando al margen la tecnológica que preside Tino Fernández, todas han pasado dificultades.

La crisis de los móviles

Commcenter, de hecho, había recibido un severo golpe en el pasado ejercicio. La distribuidora independiente de telefonía móvil de Movistar en España, con sede en A Coruña, cerró 2014 con números rojos de 247.000 euros.

En febrero, la empresa culminaba el Plan de Reconfiguración iniciado en 2014 y que supuso el cierre de varios establecimientos de la firma de telecomunicaciones. Al cierre del semestre contaba con 153 puntos de venta después de incorporar 21 nuevos establecimientos, 13 de ellos de la cadena de tiendas Teabla Comunicaciones.

Coincidía el final de esta reordenación con el regreso a beneficios, unos escuetos 34.000 euros en el primer semestre que auguran un futuro mejor.

Turbulencias en la biotecnología

Pero si alguna cotizada gallega ha vivido agitada ha sido Euroespes. La biotecnológica con sede en Bergondo ha cerrado el semestre con un beneficio de 24.000 euros, un 19,17% más respecto al ejercicio anterior, gracias en parte a la reducción de un 11,38% de los gastos de explotación.

Pero esta continuidad en ganancias procede de una guerra interna sin parangón, que acabó con el entonces primer accionista, la familia Marchal, fuera de la compañía. Dirige el grupo Ramón Cacabelos, que se hizo con la participación de los Marchal tras varios relevos en la presidencia del grupo.

Marcha triunfal de Altia

Mientras Lumar, con sede en A Pobra, peleaba por obtener financiación y salir a flote y en Euroespes se tiraban los platos a la cabeza, Altia siguió multiplicando sus resultados. Desde 2011, la capitalización bursátil de la empresa que dirige Tino Fernández se ha cuadruplicado, pasando de los 18,4 millones a los 72,8 millones actuales.

En el primer semestre del año ha facturado 44,6 millones, lo que equivale a conseguir en seis meses toda la cifra de negocio que logró en el ejercicio completo de 2013, 44,8 millones. En comparación con el primer semestre de 2014, sus beneficios se han elevado un 73%.

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