Tino Fernández: “El Deportivo ganaba dinero porque las cuentas eran falsas”

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La auditoría interna detecta numerosas irregularidades contables en la gestión de Lendoiro; el club se dejará millones en el impuesto de sociedades ya que nunca registró pérdidas pese a entrar en concurso

Urnas para depositar los votos en la Junta de Accionistas del Deportivo | EFE

26 de noviembre de 2014 (04:38 CET)

Tino Fernández volvió a repetir en la trascendental junta de accionistas del Deportivo, en la que consiguió un amplio respaldo para ejecutar la ampliación de capital que exige Hacienda, que no quiere divisiones entre partidarios de Augusto César Lendoiro y tinistas. Pero no podría separar mayor distancia a los dos últimos presidentes del Deportivo. La auditoría interna que puso en marcha el nuevo consejo trazó un abismo entre ambos, que quedó patente ante los accionistas.

Con las conclusiones de la due diligence en la mano, Fernández fue duro. Señaló que las cuentas que presentó Lendoiro no mostraron una imagen fiel del club y que “el Deportivo mintió”, causando un grave perjuicio a su imagen. “Este club siempre presentaba cuentas con beneficios. Siempre ha ganado dinero y, a pesar de ello, protagoniza el mayor concurso de acreedores de un club de fútbol en España. Ganamos dinero porque las cuentas eran falsas”, zanjó.

Problema fiscal


La auditoría detectó numerosas irregularidades en la gestión del club, tanto en el aspecto contable como en el puramente laboral. Así lo transmitió Tino Fernández en la junta de accionistas, que reprobó el trabajo del equipo de Lendoiro y dio luz verde, por fin, a las cuentas que dejó sobre la mesa, las correspondientes al ejercicio 2012-2013, ahora reformuladas y corregidas hasta arrojar un resultado negativo de 393.000 euros. También se aprobaron las del siguiente curso, el 2013-2014, con un resultado positivo de 24,5 millones al computar la quita sobre la deuda como un ingreso extraordinario. Así lo exige la normativa contable.

Pero el regreso a los beneficios trae consigo un problemón para el Deportivo. No se pueden imputar como compensación de resultados negativos de ejercicios anteriores ya que Lendoiro nunca presentó pérdidas. Por este motivo, la carga fiscal se dispara. El impuesto de sociedades, según reveló Tino Fernández, le saldrá este año al club por “más de 2 millones de euros”. Y lo lógico es que el Deportivo siga pagando ya que para cumplir el compromiso con los acreedores y devolver la deuda necesita generar beneficios cada año.

Un caos en la gestión

La herencia de la anterior gestión también impactará en los ingresos por televisión. Tanto este año como el siguiente, se dejarán de cobrar cinco millones que se ingresaron anticipadamente en ejercicios anteriores. Según la auditoría interna, esta era una práctica habitual en la etapa Lendoiro, que cobró anticipadamente también el patrocinio de empresas como Begano o Hijos de Rivera (Estrella Galicia).

Del mismo modo, era habitual la laxitud en los registros. Tino Fernández aseguró que hubo incumplimiento de obligaciones y ocultación de acuerdos al menos desde el año 1999. Así, la retribución del presidente no se inscribió hasta poco antes de la entrada de la sociedad en concurso de acreedores. Lendoiro se puso un sueldo equivalente al 1% del presupuesto de la entidad.

La parte oscura

En esta misma opacidad, enmarca el actual presidente que no existiera libro de actas hasta el 1 de diciembre de 2012, así como la falta de contratos y documentación sobre las operaciones entre el Deportivo y sus filiales o la ausencia de un listado oficial de accionistas. El actual consejo asegura no encontrar documentación o contratos con abogados y procuradores que ahora reclaman deudas millonarias al Deportivo en los juzgados.

Tampoco ha conseguido constatar la directiva la vigencia de los seguros, ni consta inscripción en el registro de la propiedad de las fincas de la ciudad deportiva de Abegondo. En definitiva, Tino Fernández describió la imagen de un caos.

Los trabajadores


Y el lío no acaba ahí. También salpica a los trabajadores del club. Varios empleados, entre ellos entrenadores de la cantera, seguían sin contrato mientras que otros, afirmó el presidente, cobraban la prestación de desempleo al mismo tiempo que un sueldo del Deportivo.

En cuanto a los espacios de trabajo, solamente estaban inscritas las oficinas del club en la Plaza de Pontevedra. No así las instalaciones de Abegondo o Riazor.
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