Telefónica cierra filas con Alierta para defenestrar a Cebrián

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PRISA, editor de 'El País', volvió en 2016 a los números rojos mientras Telefónica y el resto de nuevos accionistas exigen la cabeza de Juan Luis Cebrián

Juan Luis Cebrián, presidente del grupo Prisa

Barcelona, 28 de febrero de 2017 (19:00 CET)

El ejercicio de 2016 supuso la vuelta a pérdidas en PRISA. El principal conglomerado de medios de comunicación de España registró 67,9 millones de desfase, frente a los beneficios de 5,3 millones de 2015. Aunque es cierto que la última reforma del impuesto de sociedades lastra sus resultados --con un impacto negativo de 65 millones--, también lo es el mal comportamiento de dos de sus negocios históricos: radio y prensa.

La situación del presidente y cara visible de PRISA, Juan Luis Cebrián, no es fácil en estos momentos. Telefónica y la pléyade de bancos (el Santander, Caixabank y HSBC) que salvaron al grupo de la quiebra tienen la sartén por el mango. Son dueños del 54% de la compañía. Y el primer movimiento que exigen tras confirmarse las pérdidas adicionales es el relevo del actual consejero delegado del grupo, José Luis Sainz Díaz, informa Hispanidad.

Exigen que a Sainz Díaz lo releve en el cargo Luis Velo, ex alto directivo de Telefónica. Aun así, y según se desarrollen los acontecimientos, el movimiento de peones de los salvadores de PRISA podría no quedarse ahí. El objetivo principal pasa por descabalgar al propio Cebrián y colocar en su lugar a César Alierta, siempre con el visto bueno de José María Álvarez-Pallete, relevo del aragonés al frente de Telefónica --ya es, además de presidente, máximo accionista del grupo--.

Deuda gigantesca

Los recelos de los actuales dueños de PRISA se alimentarán con los resultados presentados este lunes por la editora de El País. Los analistas bursátiles del Banc Sabadell recomiendan vender después de unos números ligeramente por debajo de sus estimaciones y con las incertidumbres que siguen rodeando a la compañía en el horizonte.

Por encima de todas ellas está el todavía elevado endeudamiento del grupo (1.486 millones al cierre del cuarto trimestre); a pesar de un descenso del 10,5% del pasivo, gracias a la venta de Canal Plus y el impacto positivo de las emisiones de deuda de los últimos 12 meses. 

Con todo, el ebitda (resultado antes de impuestos) de PRISA mejoró ligeramente en 2016 ( 0,2%), gracias fundamentalmente al buen comportamiento de Santillana, a día de hoy motor principal del grupo, apuntan desde el Sabadell. El ebitda ( 5%) de esta división creció el pasado año gracias a un incremento de la facturación tanto en España como en Brasil.

Malos datos de radio y prensa

La otra cara de la moneda son las emisoras del grupo. La división de radio, que todavía supone uno de cada cuatro euros facturados, registra una caída del ebitda de prácticamente un 20% en el último trimestre del año. Los mismos datos que la división de prensa, con peores registros de circulación (-4,7% en 2016) y una leve mejora en la facturación por publicidad ( 3%), gracias al empuje de los anuncios on line ( 15,2%). 

Otro de los puntos que generan más dudas en es el futuro de Santillana. Cebrián señaló hace escasas semanas que próximamente se conocerían más detalles sobre el proceso de venta de la editorial y principal activo del grupo. Sin embargo, tal y como señalan desde el Sabadell, la memoria anual sólo indica que ésta sigue en curso, sin dar más información adicional sobre el proceso o los plazos.

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