Super Bock declara la guerra a Estrella Galicia en el Mundial de Brasil

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La compañía lusa desembarca a lo grande para competir con la cervecera gallega, que se 'españoliza' en el país carioca

Ignacio Rivera, consejero delegado de Hijos de Rivera, y envases de Estrella Galicia

28 de abril de 2014 (01:06 CET)

La marca cervecera portuguesa Super Bock, la segunda del país con un volumen de producción por encima de los 330 millones de litros anuales, ha tomado la decisión de hacer las maletas por primera vez en su historia y debutar de forma inminente en el mercado amigo de Brasil. Inicia así una guerra relámpago con Estrella Galicia, poco después de que la firma gallega anunciase que se asociará con un partner local de Sao Paulo para producir cerca de 5 millones de litros hasta 2015, y tan solo a escasas semanas del arranque del Mundial de fútbol.

De mayor tamaño que la gallega --que es la cuarta del mercado español con 144, 44 millones de litros en 2013 y 230 millones de euros en ventas--, la enseña lusa (que forma un duopolio interno con Sagres) quiere aprovechar su tirón sirviéndose de los históricos vínculos fraternales entre ambos países. Su vertiginoso aterrizaje pretende perturbar los planes de expansión de la empresa gallega por el gigante sudamericano y empañar los números previstos por la familia Rivera.

Desembarco a lo grande

Propiedad del grupo Unicer, a su vez copropiedad en un 44% de Carlsberg, la cervecera portuguesa iniciará su producción en la Cervejaria Riograndense, una planta de la que es dueño el gigante brasileño del sector de las bebidas Ambev. Super Bock tendrá como proveedor de envases a la filial peruana de la estadounidense Owens-Illinois, y como distribuidor a Globalbev, que posee una red de 70.000 puntos de venta. De ellos, 4.500 son supermercados.

En suma, un landing plan trazado minuciosamente con los monstruos locales de la fabricación y de la distribución para hacerse un hueco en uno de los mayores y más pujantes mercados del planeta, que disparará su consumo como consecuencia de la Copa del Mundo de fútbol y de las Olimpiadas, en 2016. La cifra de producción no ha llegado a trascender, pero se estima que la marca lusa lanzará al mercado entre 12 y 16 millones de litros anuales, progresando a partir de esa casilla de salida. Lo que no se sabe con certeza es la fecha exacta para principiar sus operaciones, y si estas empezarán antes o después que las de Estrella Galicia. La previsión de ambas es que sea en la ventana de tiempo que queda antes del torneo futbolístico.

Sao Paulo vs Rio Grande

En su faceta comercializadora, la empresa coruñesa lleva cerca de dos años implantada en Brasil, un colosal mercado de más de 14.000 millones de litros anuales (el de España es de unos 3.500 millones de litros) y que en este momento es la Meca de toda firma cervecera que se precie. La familia Rivera ha optado, precisamente, por producir en el Estado de Sao Paulo, sede de la ceremonia de apertura y del partido inaugural de la Copa del Mundo. Super Bock ha elegido, por su parte, arrancar en el Estado con mayor tradición cervecera de todo Brasil: Rio Grande do Sul.

La compañía gallega, no obstante, y a pesar del plan de desembarco y la pugna con la cervecera lusa, ya tiene su propia clientela y adeptos a la marca. Tanto es así que algunas web de Brasil venden artículos de la cervecera como objetos de coleccionista. Entre estos, figuran las latas de la primera etapa de Estrella Galicia en Brasil, a comienzos de 2012, coronadas en el borde de apertura con una serigrafía de la bandera española, acompañada a un lado con la referencia, aunque en inglés, "Importada desde España".
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