SOS de Pescanova para apoyar a Carceller

stop

Ante la ruptura de negociaciones con la banca, el consejo hace un llamamiento desesperado e insta a acreedores y accionistas a que apoyen su propia propuesta

26 de marzo de 2014 (12:30 CET)

El consejo de administración de Pescanova se quita la máscara. Controlado por Damm y Luxempart, que aglutinan algo más del 12% del capital, y ante la ruptura de las negociaciones con la banca, el máximo órgano de la compañía presidida por Juan Manuel Urgoiti lanza un SOS a acreedores y accionistas para que apoyen su propuesta de convenio, la única presentada.
 
En una nota pública, el consejo “quiere hacer patente su convicción de que la propuesta de convenio admitida a trámite por el Juzgado competente es la mejor opción de supervivencia de Pescanova, y además la única presentada”, por lo que hace “un llamamiento a los acreedores y a los accionistas de la empresa para que presten su apoyo a la misma en el mejor interés de Pescanova, sus acreedores, accionistas y trabajadores”.

Límite de la responsabilidad


El consejo señala que las mejoras introducidas en el convenio a instancias del juez “llegaron hasta el límite al que responsablemente puede llegar el consejo de Pescanova: su plan de viabilidad, su capacidad de generar el cash flow necesario para asumir el servicio de deuda y sus necesidades de circulante para financiar la actividad necesaria para el cumplimiento del convenio dentro de un perímetro de negocio que, dadas las difíciles circunstancias por las que atraviesa el grupo, deberá ser forzosamente menor que el actual, lo que reducirá sin duda la capacidad futura de la nueva Pescanova de generar cash‐flow”.
 
Y por ello, el consejo asegura que no va a proponer un convenio “que sobrepase de forma irresponsable el techo de deuda postconcursal que la propia empresa pueda asumir. Los números, fríos, no admiten más carga financiera”, señala.
 
“Lo contrario” advierte, “sería abordar la salida del concurso sobre una base insostenible a corto/medio plazo, en perjuicio de la propia viabilidad de la empresa, de su capacidad para cumplir el convenio, y en claro perjuicio de sus acreedores. El consejo de administración de Pescanova ni puede ni debe adentrase en esa vía incierta, argumenta la propia compañía.
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad