El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, junto a cargos de Pemex y Albacora, mira una maqueta de un barco fabricado por el astillero Barreras. EFE.

Solo los bancos se salvan (de momento) en la crisis de Barreras

Mientras que las auxialiares de Barreras se asfixian, el crédito bancario más alto del astillero está ligado al crucero de Ritz Carlton

Inmerso en un preconcurso de acreedores, el futuro del astillero Hijos de Barreras, lejos de despejarse, parece retorcerse. Cuando todo el mundo daba por hecho que el fondo Oaktree entraría en su accionariado, en calidad de principal accionista de la división de cruceros de Ritz Carlton, las exigencias de los actuales accionistas de la ataranza viguesa alejan la operación. Así lo indican distintas partes implicadas que señalan al expresidente del astillero, José García Costas, y a la naviera Albacora como principales responsables de la situación.  La falta de un acuerdo perjudica a todo el mundo, tanto al propio astillero que ve cómo pasan las semanas de margen para hacer frente a posibles deudas que le otorga el preconcurso, como el sector auxiliar, que se encuentra, dice, al borde de la asfixia. La situación pinta complicada para todas las partes con la excepción, por lo menos de momento, de la banca acreedora, que se mantiene serena.

La banca mantiene la calma porque sabe que los mayores compromisos que poseen con Barreras están ligados a la realización en el astillero del primer crucero encargado por Ritz Carlton y, pase lo que pase, parece que la intención de la compañía turística es acabarlo allí. Llevarlo a otro astillero supondría no solo un aumento de los costes sino un retrado mucho mayor del que ya acumula.

Póliza de garantías

En 2017 Barreras firmó una póliza de garantías con seis entidades que incluía un aval sindicado con un límite máximo de 186 millones de euros. El contrato, según la propia compañía naval, tendría como objetivo garantizar frente al armador el cumplimiento de determinadas obligaciones de reembolso asumidas bajo el contrato de construcción del crucero de lujo. 

Pero, si bien la banca parece, de momento, a salvo, la situación de la industria auxiliar es mucho más complicada. La plataforma de auxiliares acreedoras de Barreras aúna ya a 32 firmas a las que el astillero debe más de 20 millones de euros. Según indican, en juego están más de 1.000 empleos y existen empresas a las que, solo de forma individual, ya se le adeudan hasta 2 millones de euros.

García Costas, en el ojo del huracán

La situación en la que se encuentran llevó esta semana a las auxiliares a reunirse con representantes de la propia Ritz Carlton que, según indican, explicitaron su compromiso de finalizar los barcos en el astillero vigués. Armador y auxiliares cargaron contra José García Costas, el expresidente de la compañía y segundo accionistas tras Pemex, que ostenta la mayoría. “Los accionistas españoles están bloqueando el traspaso de sus acciones y la búsqueda de una solución definitiva”, clamaban este jueves las empresas proveedoras.

Y eso que hace unas semanas, el entorno de García Costas aseguraba que había ofrecido a Ritz Carlton su participación en la ataranza a un precio simbólico.

 

Un artículo de C.D.P.

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