Siete abusos que debe evitar para no arruinarse con una franquicia

Los royalties excesivos, la ausencia de estudios de mercado solventes y la obligación de comprar a proveedores caros son algunas de las trampas que los emprendedores deben detectar antes de firmar un contrato

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La franquicia también puede terminar en ruina. Cada vez más franquiciados denuncian el fiasco de conocidas marcas que intentan expandir el negocio a través de terceros, una manera cómoda para que todo el riesgo de la ampliación sea asumido por terceros.

Los contratos de franquicia suelen tener múltiples de obligaciones para el franquiciado pero escasos compromisos para la marca, que casi siempre se reserva el derecho de modificar las condiciones.

A continuación, los abusos más comunes de las franquicias que suelen terminar en números rojos, abultadas deudas y negocios fracasados. Son los aspectos a los que los emprendedores deben prestar más atención.

 

1. Ausencia de plan de negocio

 

La mayoría de las franquicias aseguran contar con modelos de negocios exitosos y comprobados. Pero muchas veces, el plan tan sólo en su simple documento de Excel en el que la marca hace estimaciones con poca base. Una sentencia judicial contra la cadena de hamburguesas Foster’s Hollywood aseguró que la cadena elabora planes genéricos y sin ningún estudio de mercado exhaustivo.

 

2. Promociones agresivas

 

Es uno de los dolores de cabeza más repetidos para los comerciantes con franquicia. Las marcas ganan un porcentaje por la facturación de cada franquiciado. Por eso, quieren que cada establecimiento aumente sus ventas, sin importar el coste. Es lo que ha permitido las promociones agresivas que han levantado quejas entre los comerciantes de 100 Montaditos, supermercados DIA o Yves Rocher. «Nos obligaban a hacer regalos o promociones con las que no obteníamos margen de beneficio. Era inviable e imposible», explica un franquiciado de Yves Rocher.

 

3. Costes estimados irreales

 

Los contratos de franquicia no suelen tener una lista de costes iniciales fijos, sino de estimados. Esto hace que, después de firmar el contrato de adhesión que implica el pago del canon, el franquiciado pueda encontrarse con sorpresas. «El coste de los materiales, de los muebles y de los proveedores fueron mucho más elevados de lo que decía la franquicia en sus estimaciones», explica una franquiciada de una marca de artículos de mascotas que ahora negocia con la marca su salida. Pero, una vez firmado el contrato, poco se puede hacer.

 

4. Imposición de proveedores

 

Muchos de los franquiciados exigen la compra a proveedores determinados. Con la adquisición masiva de productos, la marca logra ingresos por descuentos en lo que se conoce en el sector como los rápels. La franquicia se escuda en que la negociación con un mismo proveedor garantiza precios más baratos, pero muchas veces la supuesta ventaja puede convertirse en arma de doble filo.

 

5. Mercancía o servicios caros 

 

Al estar obligados a comprar a un proveedor (una práctica prohibida por la Comisión Nacional del Mercado de la Competencia), éstos pueden subir precios, muy por encima al de sus competidores. En ocasiones, el precio «ventajoso» que ofrece la compañía es más caro que los que fijan los competidores en el mercado a los clientes finales. Es el caso de Mail Boxes, uno de los modelos de franquicia más problemáticos, según los abogados expertos en franquicias.

 

6. Ganancias con los traspasos

 

Si un local ha sido traspasado varias veces, hay un signo evidente de que los franquiciados tienen un negocio ruinoso, pero la franquiciadora puede estar ganando cada vez más dinero con los traspasos. Es una paradoja: mientras peor le vaya a un local y más franquiciados pasen, más beneficio puede obtener la marca. El emprendedor debe indagar, si adquiere un local en marcha, cuántos franquiciados han intentado alzar el negocio antes que él.

 

7. Expansión sin freno

 

Es vital para el éxito del franquiciado. Muchas marcas, en el afán de vender más, terminan haciendo que sus establecimientos se canibalicen. Ello hace que abran locales cerca de los otros y terminen perjudicando a dos franquiciados cercanos. También es común que inauguren tiendas o restaurantes en poblaciones con poca capacidad para absorber grandes establecimientos. El emprendedor debe tener sumo cuidado en firmar o avanzar dinero antes de estar convencido de contar con una buena ubicación. 

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