Sergio Álvarez Moya durante una competición
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La sociedad del jinete Sergio Álvarez Moya, dedicada a los caballos, apenas da beneficios y aumenta su deuda

en A Coruña, 28 de noviembre de 2017 (06:00 CET)

 

Hace frío lejos de Arteixo. La nueva vida profesional de Sergio Álvarez Moya pivota sobre los saltos hípicos, donde sigue triunfando, y el negocio de la compraventa de caballos y la comercialización de semen para montas, actividad que ya no le da tantas alegrías como antes. Y todo, lejos de Larín, donde en su día, mientras duró su matrimonio con Marta Ortega, tenía domiciliada Álvarez Moya Horses SLU

Sergio Álvarez, que ahora impulsa nuevos proyectos hípicos en Madrid,  ve cómo los beneficios de Álvarez Moya Horses se reducen a la mínima expresión. Así lo ponen de manifiesto las últimas cuentas de la firma presentadas en el Registro Mercantil, que corresponden al ejercicio de 2015. Ya en ese año, las ganancias de la empresa se situaron en apenas 96.142 euros, con un fuerte descenso sobre el millón de euros de beneficio neto del año 2014.

Ese resultado es prácticamente proporcional a la caída de ingresos de la sociedad del ex de Marta Ortega. En 2015 ingresó algo más de 837.000 euros, frente a una cifra de negocio de 1,4 millones del año anterior. Álvarez Moya Horses, que ahora está domiciliada en Gijón, se dedica a "la compraventa, cría y reproducción y venta de semen de animales de raza equina, así como su entrenamiento, preparación y participación en competiciones deportivas".

Deuda millonaria

De que el joven jinete comienza nuevas aventuras empresariales da cuenta el balance de Álvarez Moya Horses, ya que de no tener prácticamente endeudamiento ha pasado a contar con una deuda de dos millones de euros en 2015. Esa deuda, firmada a largo plazo, no es bancaria, sino que responde a compromisos adquiridos con otro tipo de financiadores, según refleja el balance de la compañía.

Sergio Álvarez y Marta Ortega se casaron en febrero de 2012. Álvarez Moya Horses SL, creada en Madrid en 2005, fue domiciliada desde un año antes de su  boda con la benjamina de los Ortega en Larín, Arteixo, donde está el complejo de saltos de Casas Novas. Y hasta allí se llevó sus caballos. Tras la separación, el jinete se llevó la compañía a Gijón, residencia familiar, aunque él ha alternado sus residencias. Durante su matrimonio con Marta Ortega, un ejecutivo de Pontegadea, el brazo inversor de Inditex, supervisaba Álvarez Moya Horses.

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