Jacinto Rey Laredo, vicepresidente y consejero de San José, en la salida a bolsa de la constructora

San José crece a doble dígito desde que entregó su ladrillo a la banca

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La constructora de Jacinto Rey dispara un 52% sus beneficios en el tercer ejercicio consecutivo incrementando su cifra de negocio

en A Coruña, 01 de marzo de 2018 (05:00 CET)

San José fue un grupo de más de mil millones de cifra de negocio y tan ambicioso como para absorber la inmobiliaria Parquesol y meterse a fondo en el ladrillo, territorio que no le dio más que disgustos. En 2015 tuvo que entregar toda su división inmobiliaria a la banca acreedora, tras asumir que no podría atender las amortizaciones de la voluminosa deuda contraída. Refugiado en su actividad de toda la vida, la construcción, y liberado de ese lastre, el grupo va ahora viento en popa.

En 2017 cerró su tercer curso consecutivo en beneficios, incrementando a doble dígito la facturación y reduciendo de manera considerable la deuda financiera. Logró una cifra de negocio de 682,9 millones (un 11% más), una magnitud similar a la que manejaba la compañía antes de desprenderse de la división inmobiliaria, aunque lejos de aquellos mil millones de antaño. En 2015 creció un 15,6% y en 2016 un 14%.

La construcción es el 88% del negocio

El grupo del millonario Jacinto Rey, que ingresó 1,6 millones por su remuneración en 2017, es más una constructora que otra cosa. Esta actividad supone el 88% del negocio y aporta 32,7 millones al ebitda, que para el conjunto del grupo, con el área de concesiones, energía e inmobiliaria incluidas, es de 46,2 millones.

El beneficio se elevó en el último ejercicio hasta los 12,2 millones, un 52% más. La cartera de la compañía, un 44% en territorio extranjero, es de 1.630 millones. La construcción aporta el 56% de los encargos comprometidos, 916 millones.  

Dos manchas

Las únicas manchas en la actividad constructora para una compañía que hizo en los últimos años un importante esfuerzo de internacionalización son un estrechamiento de los márgenes, que cayeron un punto respecto al año pasado, y un ebitda también ligeramente inferior, con un descenso del 1,7%.

Todavía habría un tercer problema. Y podría ser muy grave. El grupo está siendo investigado por un juzgado de Murcia por las obras del AVE junto a otras constructoras por, supuestamente, inflar facturas para desfalcar fondos públicos, según informó El Español.

La deuda se reduce

Mientras los líos judiciales golpean a la constructora del Louvre de Abu Dhabi, sus líos con la banca empiezan a remitir. La deuda financiera neta se sitúa en los 66,7 millones, con un descenso del 31,3%.

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