San José allana el camino para pactar el rescate con la banca

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El grupo presidido por Jacinto Rey reduce un 23,8% los números rojos y reconoce una deuda de 1.631 millones

A la izquierda, Jacinto Rey Laredo, vicepresidente e hijo de Jacinto Rey, en la salida a bolsa de la compañía | EFE

14 de agosto de 2014 (19:05 CET)

Tal y como está el patio, registrar pérdidas de 34 millones en el primer semestre del año es una buena noticia para San José. La constructora presidida por Jacinto Rey ha recortado un 23,8% los números rojos registrados hace un año, lo que servirá como aval ante la banca, con la que tiene pendiente la refinanciación de su ingente deuda, contraída en 2009 tras la compra de la inmobiliaria Parquesol.

La compañía gallega declara en junio de este año una deuda financiera de 1.631 millones. Restados los 131 millones con los que financió la construcción de los hospitales de Chile y otros 140 para “financiar proyectos" sin recursos propios, el resto del montante procede de aquella operación indigesta de Parquesol, que precedió a la salida a bolsa de la compañía. Tras varios aplazamientos, la banca y constructora se volverán a sentar después del verano para buscar una salida, toda vez que San José será incapaz de incumplir el próximo vencimiento, el 22 de abril de 2005.

El motor y el lastre del grupo


Para la próxima cita con los acreedores, que no ven más salida que entrar en el capital de la compañía, la constructora presentará una cartera de proyectos que asciende casi a 3.000 millones, el 70% por obras en el extranjero. La rama de construcción, la de toda la vida, ha proporcionado un 15% menos de ingresos al grupo --175,3 millones-- respecto al primer semestre del año pasado, pero esto se debe, principalmente, a la finalización de varias obras y el comienzo de otras nuevas. El volumen de cartera demuestra que el proceso de internacionalización marcha y que compensa la contracción del mercado doméstico.

En todo caso, basta un estornudo de esta rama para que toda la compañía se constipe. La cifra de negocio del primer semestre se situó en 230,4 millones, un 16,4% menos. El negocio inmobiliario no está para compensar periodos de transición y mucho menos el de San José, que sigue de capa caída. Supone el 16% de los ingresos del grupo, pero no carbura y hunde el ebitda.

El pecado del ladrillo


Durante el primer semestre, la cifra de negocio de la división inmobiliaria se situó en los 37,9 millones, calcando el dato del año anterior. Sin embargo, el ebitda se desplomó un 63,4%, situándose en los 6,8 millones, y el resultado de explotación de la inmobiliaria arrojó pérdidas de 7,5 millones.

Son estos números los que acabaron infectando el ebitda del grupo, que desciende la friolera de un 57,2%. Aunque en el segundo semestre se recuperará, debido al comienzo de los proyectos en cartera de la constructora, a cierre de junio se queda en los 16,4 millones, frente a los 38,2 de hace un año.

¿Qué hará la banca?


La principal baza de San José ante la banca en septiembre será, como hasta ahora, la construcción y, en segundo término, la revalorización de los activos inmobiliarios. Esto es nuevo. La mejoría va de la mano con la evolución del mercado inmobiliario en España y servirá de argumento a favor para que la hasta ahora paciente banca acreedora pueda contemplar un canje de deuda por activos. Es, según fuentes financieras, la opción que puso sobre la mesa San José, que había previsto cerrar la refinanciación en el primer semestre del año.

Se equivocó Jacinto Rey en el calendario principalmente porque la banca no ve con buenos ojos el ladrillo. La división inmobiliaria, el agujero del grupo, retrasó hasta ahora el acuerdo y, si el pool no cambia de opinión, acabará forzando la entrada de la banca en el capital de San José.
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