Salvamento Marítimo naufraga en su propio plan de viabilidad

La entidad pública dependiente de Fomento está en quiebra técnica, con unos fondos propios negativos de 13,5 millones pese a las transferencias de los presupuestos generales

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Si fuera un navío de los que rescata, ya se habría ido a pique. La entidad pública empresarial Sociedad Salvamento y Seguridad Marítima, más conocida por Sasemar, se hunde. Y todo ello pese al incremento de las inyecciones vía presupuestos que realiza el Ministerio de Fomento. Las cuentas, y sobre todo, el informe de auditoría de Sasemar, dejan al descubierto una quiebra técnica y, a la vez, alertan sobre un plan de viabilidad que no acaba sacarla a flote.

Desde 2011, la entidad presenta resultados negativos anuales que han llevado a que sus fondos propios (capital y reservas), al cierre de 2014, sean negativos, por importe de 13,52 millones de euros. La evolución en el último año es alarmante, por cuanto había cerrado el 2013 con unos fondos propios negativos de 820.000 euros. En 2012 habían sido 34,3 millones en positivo.

Pérdidas constantes

Las pérdidas de Sasemar el año pasado, según sus cuentas, fueron de 12,9 millones de euros, compensando en parte el récord negativo de 35 millones de números rojos en 2013. Ello se debe, según el informe de la Intervención del Estado, a que su cifra de negocios es insignificante frente a sus gastos. Así, en 2014, los ingresos de Sasemar fueron de 12,2 millones de euros (7%) frente al total de gastos de 170,32 millones. Los gastos incluyen 64,49 millones de euros de gastos de personal, con una plantilla media de 1.297 trabajadores.

«Ello implica una absoluta dependencia de las consignaciones presupuestarias, sin las cuales la entidad es inviable», dice la Intervención General del Estado. Estas consignaciones disminuyeron entre 2011 y 2013, habiendo aumentado en 2014 y en la cifra presupuestada para 2015, dicen los auditores.

Nueva reestructuración

El problema, en cierta medida, se ha paliado a partir de 2014 con la redefinición del Plan Nacional de Salvamento 2010-2018 «para acomodarlo a las posibilidades reales de Sasemar, teniendo en cuenta su situación financiera y patrimonial». Aún teniendo en cuenta «el efecto positivo de estas medidas, la entidad ha sufrido pérdidas en 2014 de 12,9 millones de euros».

La Intervención General del Estado hace un llamamiento final: «Si bien Sasemar prevé una cuenta de resultados equilibrada para 2015, la recuperación de los fondos propios requiere adicionalmente políticas de contención y reducción de gastos hasta ahora no adoptadas».

Si fuera un navío de los que rescata, ya se habría ido a pique. La entidad pública empresarial Sociedad Salvamento y Seguridad Marítima, más conocida por Sasemar, se hunde. Y todo ello pese al incremento de las inyecciones vía presupuestos que realiza el Ministerio de Fomento. Las cuentas, y sobre todo, el informe de auditoría de Sasemar, dejan al descubierto una quiebra técnica y, a la vez, alertan sobre un plan de viabilidad que no acaba sacarla a flote.

 

Desde 2011, la entidad presenta resultados negativos anuales que han llevado a que sus fondos propios (capital y reservas), al cierre de 2014, sean negativos, por importe de 13,52 millones de euros. La evolución en el último año es alarmante, por cuanto había cerrado el 2013 con unos fondos propios negativos de 820.000 euros. En 2012 habían sido 34,3 millones en positivo.

Pérdidas constantes

Las pérdidas de Sasemar el año pasado, según sus cuentas, fueron de 12,9 millones de euros, compensando en parte el récord negativo de 35 millones de números rojos en 2013. Ello se debe, según el informe de la Intervención del Estado, a que su cifra de negocios es insignificante frente a sus gastos. Así, en 2014, los ingresos de Sasemar fueron de 12,2 millones de euros (7%) frente al total de gastos de 170,32 millones. Los gastos incluyen 64,49 millones de euros de gastos de personal, con una plantilla media de 1.297 trabajadores.

 

«Ello implica una absoluta dependencia de las consignaciones presupuestarias, sin las cuales la entidad es inviable», dice la Intervención General del Estado. Estas consignaciones disminuyeron entre 2011 y 2013, habiendo aumentado en 2014 y en la cifra presupuestada para 2015, dicen los auditores.

 

Nueva reestructuración

El problema, en cierta medida, se ha paliado a partir de 2014 con la redefinición del Plan Nacional de Salvamento 2010-2018 «para acomodarlo a las posibilidades reales de Sasemar, teniendo en cuenta su situación financiera y patrimonial». Aún teniendo en cuenta «el efecto positivo de estas medidas, la entidad ha sufrido pérdidas en 2014 de 12,9 millones de euros».

 

La Intervención General del Estado hace un llamamiento final: «Si bien Sasemar prevé una cuenta de resultados equilibrada para 2015, la recuperación de los fondos propios requiere adicionalmente políticas de contención y reducción de gastos hasta ahora no adoptadas».

 

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