El presidente de Mutua Gallega, José Fariña Varela, y el director gerente, Javier Flórez Arias, en la última junta general / Mutua Gallega

Roto de diez millones de Mutua Gallega en los beneficios de Ibermutua

La entidad gallega sigue en números rojos tras dejarse diez millones de euros en 2018 e impide que su nueva dueña mejore sus beneficios

Ibermutua no logra dar un empujón a su cuenta de resultados pese a la absorción de Mutua Gallega. Así lo revela la compañía con sede en Madrid en su memoria del año 2018, la primera en la que consolida el resultado de la entidad gallega y en la que se constata que esta continúa inmersa en números rojos.

Mutua Gallega, rebautizada como Ibermutua Gallega tras ser absorbida por Ibermutua en octubre del año pasado ante la delicada situación financiera que atravesaba, cerró 2018 con unas pérdidas de 9,8 millones de euros. La compañía logra reducir los números rojos por valor de 11,7 millones de euros cosechados en 2017, pero no respecto a 2016, cuando estos rondaban los 8,3 millones de euros. En total, ya ascienden a 29,8 millones de euros las pérdidas acumuladas por la entidad gallega en los últimos tres años.

Lastra el beneficio de Ibermutua

El resultado negativo de Ibermutua Gallega lastra la cuenta de resultados de Ibermutua. La entidad con sede en Madrid batió un hito en un 2018 en el que por primera vez en su historia rompió la barrera de los 1.000 millones de euros de facturación. Su cifra de negocio ascendió a los 1.102,3 millones de euros gracias a los 166 millones aportados por Mutua Gallega, que ingresó un 3,3% más, pero a cambio, vio cómo su beneficio se estancaba en los 65,7 millones de euros.

Sus ganancias habrían ascendido hasta los 75,5 millones de euros que registró la que junto a Mutua Gallega es la otra pata del grupo Ibermutua, Ibermutuamur, cuya aportación a la matriz se ve mermada con el roto de diez millones de euros que deja Mutua Gallega.

Así se reparten las pérdidas

La antigua Mutua Gallega solo logra ser rentable en uno de sus tres segmentos de negocio: la protección por cese de actividad de los autónomos. La entidad logró 3,2 millones de euros en ingresos por cuotas por esta vía, una cifra que multiplica por seis a los 0,5 millones de euros que tuvo que desembolsar por este concepto.

De esta forma, las ganancias de Ibermutua Gallega en este apartado rondan los 2,7 millones de euros, una cifra que, eso sí, se queda lejos de los 7,1 millones de euros que se embolsa por este mismo motivo Ibermutuamur.

En el lado contrario se sitúan los resultados que la entidad gallega cosecha en su apartado de contingencias profesionales y comunes. La primera arroja unos ingresos de 106,7 millones de euros, insuficientes para hacer frente a los 111,9 millones de euros que se dejó en prestaciones por accidentes en el trabajo o por enfermedades profesionales, lo que deja unas pérdidas de 5,2 millones de euros.

En el caso de la segunda rúbrica los ingresos por cuotas se reducen hasta los 56,4 millones de euros mientras los números rojos se elevan hasta los 7,3 millones de euros.

Galicia, su principal fuente de clientes

Pese al impacto negativo que deja en su cuenta de resultados, Galicia sí manda en una de las principales métricas del grupo Ibermutua, resultante de su fusión por absorción con Ibermutuamur: el número de asociados. Y es que la comunidad aporta 33.236 de las 171.851 empresas que recurren a los servicios de Ibermutua para asegurar a sus trabajadores.

Galicia supera en el ránking a Andalucía, que aporta un total de 31.367 empresas y a Murcia, que cierra el podio con 24.633 firmas asociadas.

Sin embargo, el minifundismo empresarial de Galicia hace que esta no logra encaramarse al primer puesto del listado de comunidades con mayor número de trabajadores asegurados. Son un total de 206.472 los empleados gallegos que se encuentran bajo el paraguas del grupo Ibermutua en el apartado de contingencias profesionales. Se trata de una cifra inferior a los 229.884 de Murcia o los 242.898 de la Comunidad de Madrid.

Casi 12 millones en inversiones

La mutua pisó el acelerador en materia de inversiones. En concreto, destinó 11,84 millones de euros (una quinta parte de su beneficio del año 2017) a modernizar su equipamiento y su red de centros de servicio, con el foco puesto en Galicia.

La compañía abrió el año pasado tres centros asistenciales en toda España, de los cuales uno se encuentra en Boiro, en donde cuenta con servicio de urgencias, de traumatología, medicina ambulatoria, fisioterapia, enfermería y de radiología. Además, ha reformado su clínica de Vigo, con la que dará cobertura a los 28.000 mutualistas que tiene en el área metropolitana de la ciudad olívica.

Un artículo de Javier G. Casco

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