Rodríguez Cebrián tumba en los tribunales el plan urbanístico que dejó Negreira

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El ex director general de Inditex logra luz verde del Tribunal Superior de Xustiza para levantar edificios de 12 y 7 plantas en el antiguo convento de las Adoratrices

Rodríguez Cebrián en una junta de accionistas de Martinsa

en A Coruña, 30 de octubre de 2015 (06:05 CET)

Juan Carlos Rodríguez Cebrián, ex director general de Inditex, no ha dejado de acumular penas en los últimos años. Sus inversiones en el ladrillo han acabado en tragedias como la liquidación de Martinsa, compañía de la que era accionista de referencia junto a su mujer, Dolores Ortega, sobrina del fundador de imperio textil. El empresario, que salió de Inditex para volcarse en el sector inmobiliario en la antesala del crack, tampoco lo pasó bien en Realia o en la suspensión de pagos de Hábitat, donde también entró.

Sin embargo, entre tantas cuitas, el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia le ha dado una alegría, para desgracia de su contendiente en el litigio, el Concello de A Coruña. El Superior obliga a recalificar la parcela del antiguo convento de las Adoratrices, propiedad de la promotora de Rodríguez Cebrián, Dricar. El cambio de calificación, de suelo urbano no consolidado a suelo urbano consolidado, le da vía libre para levantar dos edificios de 12 y 7 plantas al quedar el terreno excluído de la zona del Parque da Agra.

Es decir, esquiva la cesión de zonas verdes y gana el derecho a levantar bloques de viviendas en una parcela que ocupa 3.164 metros cuadrados.

Proyecto eterno

Dricar litigó contra el Ayuntamiento para conseguir la recalificación. En la configuración del PXOM tenía que ceder un 10% del terreno para el aprovechamiento de zonas verdes, entre otras obligaciones.

El Concello atribuye la sentencia desfavorable, al estimar parcialmente el recurso de la promotora el TSXG, a un error del Gobierno de Carlos Negreira en el plan urbanístico aprobado en 2013. Aunque lo cierto es que el polígono fue promovido por Francisco Vázquez y el proyecto fue pactado ya en 2006, aunque casi una década después, apenas se ha hecho nada.

El error

Ese acuerdo de desarrollo urbanístico, un convenio firmado entre el Concello y la empresa, fue incorporado al plan general en 2009, calificando la parcela de las Adoratrices como suelo urbano no consolidado. Según explicó el edil de Rexeneración Urbana, Xiao Varela, "el PP modificó aquella ordenación" y en el plan aprobado en 2013, no incorporó el convenio que se había acordado siete años antes para el desarrollo del Parque da Agra.

La empresa de Rodríguez Cebrián litigó y ganó, ya que el tribunal toma como referencia para esa superficie la calificación del PXOM de 1998, que señalaba el suelo como urbano consolidado. La sentencia da otro golpe más para el desarrollo urbanístico del Parque da Agra y permite a Dricar continuar con la idea de levantar dos edificios de siete y doce plantas en la parcela. 

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