Ricardo Currás, consejero delegado de DIA, vendió parte de su participación en la compañía aprovechando la subida en bolsa. EFE

Ricardo Currás exprime los techos en bolsa de DIA

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El consejero delegado de DIA, Ricardo Currás, aprovecha que el valor de la compañía en bolsa está en máximos de 20 meses para vender 75.000 acciones

Xavier Alegret

Ricardo Currás, consejero delegado de DIA, vendió parte de su participación en la compañía aprovechando la subida en bolsa. EFE

en Barcelona, 10 de agosto de 2017 (05:00 CET)

El pasado 28 de julio saltó la noticia en DIA. Un millonario ruso, Mikhail Fridman, emergió como el segundo máximo accionista de la compañía con el 10% de las acciones a través de Letterone Investment.  Esta inversión frenó a los especuladores y disparó el 15% la acción de DIA en un solo día.  El 28 de julio los títulos del grupo cerraron a seis euros, precio al que no llegaba desde noviembre de 2015. Y Ricardo Currás lo aprovechó para hacer caja.

El consejero delegado de DIA vendió la semana pasada más de 75.000 acciones de la compañía en tres operaciones en tres fechas distintas: el lunes 31 de julio, el 1 y el 2 de agosto. Es decir, que empezó dos días laborables después de la entrada de Fridman, que revalorizó la acción y la situó en máximos de 20 meses.

Currás aprovechó los techos de la compañía que dirige para rentabilizar su participación. Vendió 25.000 acciones el 31 de julio a 5,87 euros, la misma cifra el 1 de agosto a 5,73 y casi 26.000 el 2 de agosto a 5,65 euros. Cada día perdían valor, puesto que venían del tope de 6 euros del jueves anterior, y el consejero delegado de DIA aprovechó antes de que perdieran más valor. Este miércoles la acción cerró ya por debajo de los 5,50 euros. En total, se embolsó unos 436.000 euros y redujo su participación al 0,056%.

Currás se embolsa 436.000 euros vendiendo acciones de DIA tras la entrada de Fridman

DIA vivió en los últimos días varios movimientos accionariales que han relegado a un segundo plano los ataques de los bajistas de los que a menudo es objeto el grupo de distribución español. Actualmente tiene un 20% de posiciones cortas, por debajo de las cifras habituales.

Tras la entrada de Fridman, Goldman Sachs también aprovechó para hacer caja y vendió una parte de su paquete. Redujo su participación del 3,9% al 3,06%. Los fondos siguen controlando DIA: Baille Gifford tiene el 10,03%, Letterone el 10%, Blackrock el 6,6%, Black Creek el 5,0% y Morgan Stanley el 4,1%.

Malos resultados semestrales

Solo una inversión importante, como la del millonario ruso Fridman, pudo disparar la acción de DIA. Pese a que la gestión de su consejero delegado se ha direccionado hacia el beneficio, a costa de estrujar las franquicias, los resultados no son buenos. El negocio internacional no mejora y en años anteriores le salvó el resultado en España, pero este año ni eso.

DIA cerró el primer semestre con un beneficio de 54 millones, el 9,7% menos. Las ventas en España, su principal mercado con más de la mitad del negocio, cayeron el 3,6%. Mejoraron en Argentina, un mercado todavía pequeño para la firma, mientras que en Brasil lo único que salva al grupo es el tipo de cambio. Con el 12% más de tiendas, vendió el 2,2% más, aunque con el cambio de moneda, la subida de los ingresos en euros fue del 22%.

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