Alberto de Rosa, consejero delegado de Ribera Salud

Ribera Salud: un gigante privado de las concesiones públicas en Povisa

El grupo valenciano, controlado por la norteamericana Centene, factura casi 600 millones con las concesiones de la Generalitat como principal negocio

El hartazgo de José Silveira con el Sergas y con los números rojos que arrastra Povisa y el deseo de Ribera Salud de ganar cuota de mercado tras la pérdida del Hospital de Alzira, que revirtió a la gestión pública, allanan el aterrizaje del grupo valenciano en el mayor hospital privado de Galicia. Ribera Salud es un experto en concesiones del sistema público de salud, incluso un pionero en la materia con la puesta en marcha del llamado “modelo Alzira”, sistema de gestión que entró en funcionamiento en 1999 en la Comunidad Valenciana y que llegó a dar servicio a 250.000 personas.

A diferencia de Povisa, la compañía que capitanea Alberto de Rosa gestionaba también la atención primaria mediante 14 centros de salud y 31 consultorios a cambio de un canon anual abonado por la Generalitat. El Hospital Alzira regresó en 2018 a las manos del Gobierno valenciano de Ximo Puig y Ribera Salud dio con José Silveira para buscarle sustituto en un contexto de fuerte concentración en el sector.

Un grupo que factura casi 600 millones

A lomos de las concesiones del PP valenciano, la empresa alcanzó los 580 millones de ingresos el año pasado, dando cobertura a más de 750.000 pacientes con una plantilla que supera los 6.000 profesionales. Ribera Salud mantiene el “modelo Alzira” en tres áreas sanitarias de Alicante: el Hospital Universitario del Vinalopó, junto a 12 centros de salud; el Hospital Universitario Torrevieja y 24 centros de salud; y el Hospital Denia, en una concesión en la que es socio mayoritario DKV (65%) y que incluye 45 centros de salud.

El grupo ha expandido sus actividades en los últimos años a dos hospitales de Lima (Perú) y cuenta con centros de diagnóstico en Bratislaba (Eslovaquia) y con la gestión del Laboratorio Clínico central de la Comunidad de Madrid.

Con esta red de centros logró en 2017 unos beneficios de 20 millones, percibiendo más del 80% de los ingresos de la atención primaria y especializada, y una pequeña parte del laboratorio clínico y el servicio diagnóstico.

Detrás de Ribera Salud, en el accionariado, está el Banco Sabadell, con un 50% del grupo, y el gigante estadounidense Centene Corporation. La compañía norteamericana, uno de los principales proveedores de los programas Medicare y Medicaid, alcanzó los 60.000 millones de dólares de ingresos en el ejercicio 2018. En mayo de este año se hizo público el acuerdo por el que Centene comprará otro 40% de Ribera Salud a la entidad financiera, alcanzando el 90% del capital.

Fachada del Hospital Povisa de Vigo / Atlántica comunicación

Hospital Povisa de Vigo

La colaboración público-privada como emblema

Como no podía ser de otra forma, el grupo valenciano es un gran defensor de la colaboración público-privada en materia sanitaria y así lo demostró cuando se reabrió el debate por la reversión de la concesión en el Hospital de Alzira.

“En el último año, -coincidiendo con la finalización del contrato en La Ribera-, esta forma de gestión ha sido cuestionada por distintas voces. Sin embargo, son muchos los estudios que avalan su eficiencia, como el desarrollado por la reconocida Universidad de Berkeley (EE.UU.), que analizó diferentes modelos a nivel internacional y que, en 2016, obtuvo una conclusión clara: este sistema de gestión aporta eficiencia y ahorra recursos al sistema sanitario público, reduciendo el gasto per cápita en tomo al 25%. Unas conclusiones que en 2017 han sido ratificadas por el propio Gobierno Valenciano. El informe emitido por la Sindicatura de Cuentas afirma que el modelo concesional tiene un coste inferiordel 25% para la Administración Pública, el índice de satisfacción de los pacientes es mayor, tiene mejores resultados de calidad asistencial, aporta mayor inversión por ciudadano que en los centros de gestión directa y tiene menores listas de espera que los centros de gestión directa”, decía el grupo hospitalario.

Ribera Salud defiende que su modelo de gestión de la sanidad pública es más barato, tiene mayores índices de satisfacción y mejores resultados de calidad asistencial

Y añadía: “Según los últimos datos oficiales, la espera media quirúrgica en los hospitales del grupo Ribera Salud se sitúa en 46 días frente a los 103 de la Comunidad Valenciana. Concretamente, la espera mediaquirúrgica en el Hospital Universitario de La Ribera registra los 60 días, en el Hospital Universitario de Torrevieja alcanza los 37 días y en el Hospital Universitario del Vinalopó es de 42 días. Por su parte, el Departamento de Salud de Dénia ha conseguido durante este ejercicio rebajar la lista de espera quirúrgica en ocho de las once especialidades que ofrece”.

Povisa no está en Alicante

El modelo de Povisa, sin embargo, es distinto, hasta tal punto que ha llevado al centro de José Silveira, también propietario de la naviera Elcano, a renegociar de urgencia el concierto con la Xunta para evitar el concurso de la concesionaria. Cumplido este objetivo, Povisa manifestó que a pesar de las mejoras, continuaría registrando pérdidas.

El atractivo del mayor hospital privado de Galicia radica en los 139.000 pacientes que tiene como población de referencia, el vínculo estable con el Sergas y el objetivo de Ribera Salud de ganar tamaño, un condición casi imprescindible en la sanidad privada española y clave para negociar con las aseguradoras.

Un artículo de Rubén Rodríguez

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