Pablo Isla durante la presentación de resultados de Inditex en Arteixo  (A Coruña) / EFE
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La multinacional de Amancio Ortega cierra más tiendas y genera menos empleo, pese al crecimiento de todas sus cadenas

en A Coruña, 15 de marzo de 2018 (05:00 CET)

A velocidad de crucero avanzó Inditex en el último lustro, inmune a la crisis económica y a cuantos avatares sufrían sus competidores. La multinacional gallega facturó en el último ejercicio 10.000 millones más que su cifra de negocio en 2012. Muy mal lo tendría que hacer a partir de ahora Pablo Isla, presidente de la compañía desde 2011, para no dejar un legado imborrable en la casa de Amancio Ortega. Entre récord y récord, tardaron los analistas en percibir debilidades en el desempeño del gigante textil, que inició un progresivo declive en bolsa en el segundo semestre del año pasado.

El nerviosismo asociado al cambio tecnológico y de hábitos del consumidor en el retail castigaron el valor, mientras los tipos de cambio y un invierno inusualmente cálido castigaron las ventas. Inditex aumentó un 9% el volumen de negocio, hasta los 25.336 millones, y un 7% las ganancias, 3.368 millones. No se estanca ni de manera aproximada al ejercicio 2013 (+1% beneficio, +5% ventas), pero crece más despacio. Suficiente para que los analistas vean algo tan poco habitual en los últimos años como que Inditex es vulnerable a la mutación que atraviesa todo el sector.

La desaceleración tiene síntomas perfectamente visibles en los números de la multinacional:

Menos creación de empleo

En el último curso, Inditex generó 9.000 nuevos empleos. En España, el primer mercado de la compañía, creó 1.900 nuevos puestos de trabajo, según destacó Pablo Isla en la presentación de resultados. Basta sumar esto a una contribución fiscal de casi 6.000 millones durante el año 2017 (1.612 abonados en España) para tener una idea del impacto económico de la multinacional y de la importancia del efecto sede en Galicia.

Pese a ello, la generación de empleo es sensiblemente inferior a la del ejercicio precedente, cuando creó 10.700 puestos de trabajo, 2.242 en España. Un año antes, en 2016, generó 2.480 empleos en el mercado doméstico, de un total de 9.600 en el conjunto del grupo.

Tantos cierres como en los tres años anteriores

Desde 2012, Inditex ha transformado el 80% de su superficie comercial. Fue en ese ejercicio, según explicó el presidente de la compañía, cuando comenzó la mutación para integrar las tiendas físicas y el canal online en el desarrollo operativo de la empresa. Este proceso se aceleró en el último curso.

La optimización de la red conllevó el cierre o absorción de 341 puntos de venta. Es tanto como en los tres ejercicios anteriores: 165 en 2016, 98 en 2015 y 116 en 2014. La compañía explicó que estos cierres se deben a la integración en establecimientos de mayor tamaño, es decir, la implantación progresiva de flagships.

Los costes aumentan tanto como las ventas

La apertura de nuevos establecimientos, 524 en el último ejercicio, y el aumento de plantilla conlleva un incremento del gasto. En esta tarea y en la operativa propia del negocio de confeccionar y vender ropa a nivel planetario se dejó Inditex 8.944 millones, un 9% más que en el ejercicio anterior.

Los gastos de explotación aumentaron al mismo ritmo que las ventas, también con un crecimiento del 9%. Las ventas en superficie comparable se elevaron un 5%, cuando un año atrás lo hacían al 10%.

Isla puso en valor que todas las cadenas y todos los mercados registraron un aumento del negocio:

Zara: 16.620 millones (+8%)

Pull&Bear: 1.747 millones (+12%)

Massimo Dutti: 1.765 millones (+8%)

Bershka: 2.227 millones (+11%)

Stradivarius: 1.480 millones (10%)

Oysho: 570 millones (+12%)

Zara Home: 830 millones (+7%)

Uterqüe: 97 millones (+17%)

Pérdida de rentabilidad

La fortaleza del euro penalizó los márgenes de Inditex por el tipo de cambio en un momento en el que uno de los debates más candentes en el sector es el del progresivo estrechamiento de la rentabilidad para competir con los principales actores del ecommerce. Pablo Isla quiso ser muy contundente: “Las ventas online no diluyen el beneficio”, dijo. Pero lo cierto es que los márgenes se estrecharon, lo que atribuyó al efecto divisa.

El margen bruto cayó del 57% de 2016 al 56,3% (56,8% sin el impacto de los tipos de cambio). El gran problema fue el último trimestre, cuando el margen bruto se desplomó en 150 puntos y el margen de ebit en 30 puntos.

Penetración online

Inditex desveló por primera vez el impacto de las ventas online, un 10% del total de la facturación, 2.533 millones; con un crecimiento en el último año del 41%. La penetración del canal online es inferior a la media del sector y está por debajo de competidores como GAP o H&M, para el que representa un 13% del negocio

 

Pese a la ralentización en el ritmo de Inditex, a la expectación por saber si el modelo de producción en proximidad y de integración de la tienda física y el canal online responderá a los nuevos retos, las previsiones siguen siendo optimistas. Deutsche Bank atribuía a la multinacional un potencial del 29% en bolsa en la tarde del miércoles.

También esperaba un mejor desempeño de Inditex que de sus rivales, teniendo en cuenta que la compañía arrancó 2018 con un incremento de las ventas del 9%.

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