Repsol garantiza las inversiones en la refinería de A Coruña pese al recorte de 6.200 millones

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Jon Imaz asegura que seguirán potenciando todo el área de refinado en España y "generando valor" en las áreas donde se ubican las instalaciones

El presidente de Repsol, Antonio Brufau (izquierda), y el consejero delegado, Josu Jon Imaz (derecha)

en A Coruña, 16 de octubre de 2015 (03:15 CET)

En Galicia, nada cambia. Ese es el mensaje que ha transmitido Repsol en la presentación de su plan estratégico 2016-2020, que prevé un fuerte recorte de gastos operativos e inversiones, hasta el punto de desprenderse de 6.200 millones en activos, que se suman al anuncio de una reducción en su plantilla global de 1.500 trabajadores.

En el inestable contexto que atraviesan las petroleras, Repsol no hace amenazas a sus activos gallegos. La compañía tiene en el traslado de sus instalaciones al puerto exterior de Punta Langosteira y en la refinería de A Coruña sus principales intereses y, según anunció su consejero delegado, Josu Jon Imaz, nada ha cambiado. Preguntado por el futuro de las refinerías españolas respondió que no habría "ningún descenso de capacidad".

"Es más, tenemos un sistema integrado de 5 refinerías que constituyen uno de los sistemas de refino más complejos y más competitivos de Europa. Vamos a seguir invirtiendo y potenciando para que sean unas refinerías más eficientes y más competitivas, y sigan generando valor en los entornos en que están situados, y por supuesto, en todo el territorio Español", zanjó el primer ejecutivo de la petrolera.

Optimizar resultados

Los cinco complejos españoles son, además del coruñés, el de Puertollano, Cartagena, Tarragona y Muskiz (Vizcaya). Para esta área de negocio, el llamado Downstream (refino y comercialización), el plan estratégico prevé desinversiones en activos no estratégicos y una orientación a la reducción de los costes energéticos y emisiones de CO2. Sin embargo, dichas desinversiones no afectarán, según aseguran, a las refinerías españolas.

Las previsiones de la compañía son que la demanda de productos refinados continúe al alza en los próximos cuatro años y que a base de recortar los costes energéticos y los costes fijos se dispare la rentabilidad. Para ello, incide el plan estratégico, se mejorará "la planificación para incrementar la flexibilidad en el aprovisionamiento de crudo".

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