Repsol afronta el traslado a Langosteira en el momento más bajo de su actividad portuaria

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De las ocho refinerías repartidas por la costa española, la de A Coruña es la que menos tráfico de productos petrolíferos genera

Punta Langosteira

21 de febrero de 2013 (22:19 CET)

A estas alturas ya nadie duda de que Repsol afronta a regañadientes el traslado al nuevo puerto exterior de A Coruña. A todo ello se suman los mensajes enviados desde la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras, que tramita la renovación de la Autorización Ambiental Integrada para la refinería, que vence en julio. Esa contrarreloj para lograr el permiso se solapa a otro calendario, el que marca la caída de la actividad de la propia refinería con respecto al puerto de A Coruña, que registra mínimos históricos y se sitúa por debajo de los niveles del año 2000 en cuanto al tráfico de productos petrolíferos, según datos recogidos en una nota técnica del Instituto Universitario de Estudios Marítimos. Todo ello podría ralentizar todavía más el proceso del traslado al nuevo puerto exterior, cuyas negociaciones arrancaron en 2009.

La nota técnica del Instituto Universitario de Estudios Marítimos, que dirige el catedrático de la Universidade da Coruña Fernando González Laxe, hace un extenso repaso por la situación de las ocho refinerías repartidas por la costa española, propiedad de tres grupos empresariales. Repsol posee las plantas de Bilbao, A Coruña, Cartagena y Tarragona. Cepsa controla las refinerías de La Rábida-Huelva, San Roque-Algeciras y una tercera en Santa Cruz de Tenerife. Y, por último, la empresa British Petrolium localiza en Castellón su única presencia en España.

A menos

Pues, bien, según los datos recogidos en el estudio, que proceden de las bases estadísticas de las memorias de las autoridades portuarias, la planta de A Coruña, con 6,3 millones de toneladas de productos petrolíferos movidos a través del puerto, se situó en 2011 como la menor de España en cuanto al tráfico generado. Por debajo incluso de Castellón y Tenerife, las de menor movimiento tradicionalmente. Esos registros se sitúan por debajo de la serie histórica analizada, que abarca entre 2005 y 2011, e incluso llegan a ser sensiblemente inferiores a los 7,5 millones de toneladas que movió Repsol en el puerto coruñés en el año 2000.

En proporción a esta evolución, el peso relativo de los graneles líquidos (es, básicamente, crudo y sus derivados) en el total del puerto de A Coruña pasó de representar un 65,4% en el 2000 a un 56,2% en 2011. Y, en línea con este descenso, el peso total de este tipo de mercancía en A Coruña sobre el total de los ocho puertos petrolíferos españoles descendió en dicho período desde el 6,1% al 4,6%.

El estudio del Instituto Universitario de Estudios Marítimos señala que “el grado de especialización de los puertos en graneles líquidos es muy notable: los ocho puertos españoles con refinería concentran en 80% del total de dicho granel, porcentaje que aumenta en el año 2012, logrando sobrepasar el 82% del total”. “Y si escudriñamos los ratios por cada puerto”, explica, “sobresalen los de Cartagena y Castellón, en donde el peso de los graneles líquidos supera el 80% de total de sus tráficos portuarios”. Con porcentajes superiores al 50%, el estudio sitúa las radas de Tarragona (57%), Castellón (56%), A Coruña (56%), Tenerife (54%) y Bilbao (52%), “lo que denota la condicionalidad de dichos recintos portuarios”.

Pérdida de relevancia

El informe destaca, además, las pérdidas de relevancia en el conjunto nacional de los puertos de A Coruña (desciende del mencionado 6,1% en 2000, al 4,6% en 2011), Bilbao (del 11,8%, al 9,8%), Castellón (del 6,1%, al 4,7%) y Tenerife (del 6,8%, al 4,8%), a lo largo del último decenio; y los aumentos muy significativos de Cartagena (sube del 11%, al 15,7%) y Hueva (del 9,3%, al 14,9%).

Atendiendo a los principales puertos con existencia de refinerías, el informe destaca el peso relevante de Algeciras, Tarragona, Bilbao, Cartagena y Huelva, con tráficos superiores a los 10 millones de toneladas. Un segundo grupo lo formarían los puertos de Santa Cruz de Tenerife, Castellón y A Coruña. Y, en relación a sus tasas de crecimiento, los puertos que más han crecido en el último decenio son, de nuevo, Huelva, Algeciras y Cartagena, “en los que se han llevado a cabo fuertes inversiones en lo tocante a su modernización y actualización de los procesos de refino”, explica la nota.

Asimismo, se mantienen en parecidos niveles de tráfico los puertos de Bilbao y de Tarragona. Y, en un sentido más desventajoso, el estudio contabiliza los descensos de los movimientos de productos petrolíferos en los puertos de A Coruña, Castellón y Santa Cruz de Tenerife.
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